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REVISTA DE MEDICINA Medicina
Reseña Histórica de la Psicocirugía en Colombia
Comentan los autores que han rescatado la psicocirugía, declarada obsoleta desde 1950, aun cuando en la actualidad sólo se practica en LONDRES, BOSTON y ESTOCOLMO. Informan además que en el Reino Unido fue aprobada la práctica de la psicocirugía por la "Mental Health Act Comission" que enmendó la legislación que decía: "... ninguna operación que destruya el tejido cerebral o sus funciones".
La alternativa es la continuación del sufrimiento para el paciente. Una sociedad sin psicocirugía disponible, es declarar intratables algunos de los pacientes más severa y desesperadamente enfermos. Aun hay clínicos de rígida conciencia que objetan la psicocirugía, dejan indefinidamente casos en sanatorios o en sus propias residencias en completa incapacidad y sufrimiento. Para estos casos, seleccionándolos, la tractotomía subcaudal puede proporcionar recuperación, o al menos considerable mejoría en 50 a 60% de ellos, afirman los autores.
La moderna imagenología es imprescindible.
Conclusión
El resultado es en la mayoría de los casos de mejoría progresiva lenta, en un período de 3 a 6 meses, algunas veces con recaídas transitorias.
En los desórdenes bipolares o maníaco-depresivos puede tomar hasta 2 años, que requieren rehabilitación gradual.
En Boston. Cingulotomía
En 1995, como publicación original, salió en la Revista Archives ofPsychiatrics este trabajo realizado en colaboración por los Departamentos de Psiquiatría y Neurocirugía del Massachusetts General Hospital, del Hospital McLean de Boston y de la universidad George Town de Washington, sobre el tema""Cingulotomy for intractable obssesive-compulsive disorders".
Se trata de un estudio en el que se analizan a fondo y minuciosamente los resultados de la cingulotomía a largo plazo, en una serie de 18 pacientes que fueron sometidos a tal operación entre 1965 y 1980 en el Massachusetts General Hospital por Jefine y colaboradores.
Las lesiones son producidas por calentamiento del extremo de la punta no aislada del electrodo entre 80° y 85° por cien segundos mediante corriente de radiofrecuencia. Luego el electrodo es retirado. Esto produce lesiones simétricas bilaterales en la corteza.
Evaluación
Los autores informan que las evaluaciones neuropsicológicas de los pacientes sometidos a cingulotomía en el Massachusetts General Hospital no registraron evidencias de déficits neurológicos como intelectuales, de personalidad o de comportamiento después de la cirugía. La mayor parte de los cambios han sido en el sentido de normalización de la personalidad.
Los autores insisten en que a pesar de la ausencia de efectos adversos, la cingulotomía no debe tomarse a la ligera y debe ser considerada como un tratamiento de último recurso.
En cuanto al conocimiento de los mecanismos mediante los cuales se obtienen los efectos benéficos antiobsesivos, se puede decir que permanece incompleto, aun cuando últimamente se ha implicado un circuito integrado por la corteza bifrontal, el núcleo caudado, el tálamo y la corteza cingulada, en la patofisiología del proceso, funcionando en aberrante actividad.
La psicocirugía actual comprende, especifican, la cingulotomía, la tractotomía subcaudal y la capsulotomía anterior y puede actuar interceptando las fibras de paso frontotalámicas en diferentes sitios.
Un equipo multidisciplinario del Massachusetts General Hospital continúa ofreciendo las cingulotomías porque en su ya larga experiencia soporta su relativa seguridad.
Factor crucial en el resultado es la cuidadosa evaluación y selección de los pacientes en esta modalidad del tratamiento cuya mejoría clínica se hace presente aproximadamente 2 meses después de la cingulotomía, según los autores de este trabajo.
En Estocolmo, Radiocirugía en Psicocirugía
Se presentó este trabajo titulado "Radiobiología de la Radiocirugía", elaborado por los Departamentos de Neurocirugía, Neurorradiología y Psiquiatría de Estocolmo, publicado en 1995 por la Revista Norteamericana Neurosurgery, Vol. 36, No. 2.
Trata de la introducción de la nueva radiocirugía o bisturí Gamma en las intervenciones sobre el cerebro para tratamiento de los síndromes de ansiedad refractaria a la terapéutica convencional. Tiene doble importancia esta información porque, por una parte, ilustra sobre las lesiones estructurales que produce la proclamada inocua radiocirugía y al mismo tiempo informa que esta técnica inicialmente ideada para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, las malformaciones vasculares del cerebro y el dolor intratable del cáncer se ha comenzado a aplicar en psicocirugía, dando así realidad a otra utopía.
El GAMMA KNIFE es el nombre hoy en día con que se designa la técnica inventada en 1986 por los autores suecos LARS LEKSELL del Instituto Karolinska de Estocolmo y BORGE LARSON de la Universidad de UPPSALA, consistente en irradiaciones de Cobalto 60 para extirpación no invasiva de predeterminada patología cerebral sin abrir el cráneo. Su gran exactitud está garantizada gracias a los 201 rayos procedentes de las fuentes de Cobalto radioactiva dispuestas en forma hemisférica alrededor de la cabeza del paciente, contenidas dentro de un casco protector y colimados hacia un punto denominado ISOCENTRO. Teóricamente esta irradiación no debe producir alteración de los tejidos cerebrales adyacentes al blanco objetivo por eliminar.
El pequeño tamaño del área cerebral que se le irradia al paciente, se circunscribe por medio de colimadores extrasensibles que dan "precisión milimétrica ". En cada caso, el correcto acople del equipo permite que el haz de radiación siempre llegue al ISOCENTRO del aparato que debe coincidir exactamente con el blanco objetivo previamente seleccionado en el cerebro por estereotaxia imprescindible.
La información sobre el efecto de la radiación sobre el cerebro humano ha sido escasa, particularmente en lo que se refiere a las dosis únicas y altas de radiación a pequeños objetivos encefálicos como sería en este caso. Sin embargo, con la moderna imagenología, ahora es posible obtener "in vivo" verificación de las lesiones radioquirúrgicas y estudiar el curso de su desarrollo, lo cual ha de permitir entrever los mecanismos biológicos involucrados en los efectos terapéuticos de la radiación cerebral local a altas dosis. También permite investigar las dosis óptimas y por añadidura los efectos adversos de la radiocirugía, como lo anoto a continuación.
A pesar de los recientes progresos de los tratamientos neuropsiquiátricos convencionales no invasivos para los síndromes ansiosos, algunos pacientes permanecen extremadamente afectados, refractarios a tales procedimientos terapéuticos. Ahora bien, las respuestas favorables a la psicocirugía, en la modalidad de capsulotomía por bisturí Gamma, es lo que aquí estamos informando a saber:
El efecto observado sobre los síntomas psiquiátricos fue de mejoría clínica, con desaparición de los síntomas en 4 casos; 3 obtuvieron mejoría parcial y necesitaron tratamiento psiquiátrico adicional con éxito y en los 4 restantes el resultado fue insatisfactorio.
El control estructural por medio de resonancia sobre las zonas irradiadas mostró necrosis desde los 3 meses a partir del tratamiento. La máxima reacción fue observada al año. Tal reacción regresó y se mostró estable a los 3 años de control subsiguiente.
Esta interesante investigación fue anunciada y comentada favorablemente por el Department of Neurosurgery Karolinska Institute de Estocolmo y Brown University School of Medicina de Providence, Rhode Island, en un artículo publicado en 1994, por American Psychiatry Press.
Allí declararon que "hay razones de orden ético, clínico y científico Para emprender investigaciones en psicocirugía ".
Actualmente otro estudio sui generis se adelanta entre colaboradores del Hospital Karolinska y de la Universidad de Harvard para controlar datos neuropsiquiátricos, neurorradiológicos y nepropsicológicos que permitan a los investigadores un mejor entendimiento de cuáles regiones son afectadas entre los pacientes que mejoran y los que no mejoran y qué diferencias se encuentran. |
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