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Guías básicas de atención médica Prehospitalaria
CRISIS ASMÁTICA
. Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), tal vez el más común y difícil de diferenciar.
. Obstrucción de las vías respiratorias altas, con estridor y sibilancias.
. Pequeños embolismos pulmonares recurrentes, aunque es raro auscultar sibilancias en estos casos.
. Síndrome de hiperventilación.
Inicio del tratamiento a nivel prehospitalario
El manejo inicial de la crisis asmática a nivel prehospitalario, bien sea por el mismo paciente o por el personal de salud, permite evitar demoras en el tratamiento y produce una sensación de seguridad y control de la enfermedad por parte del paciente.
El personal debe evaluar rápidamente la severidad de la crisis para determinar si es apropiado que el paciente sea trasladado de inmediato a un servicio de urgencias mientras se inicia la terapia. Es importante realizar un interrogatorio rápido y dirigido que oriente hacia la frecuencia y severidad de las exacerbaciones previas, determinación del inicio de la crisis, medicamentos que reciben el paciente y terapia instaurada hasta ese momento.
El tratamiento en casa consta de la aplicación de 2 a 4 inhalaciones de un â2 agonista (ejemplo: salbutamol o terbutalina) cada 20 minutos durante la primera hora. Si es posible, se debe medir el flujo espiratorio pico (FEP) antes de cada grupo de inhalaciones para poder evaluar si hay respuesta al tratamiento broncodilatador. Si la crisis es severa, pueden aplicarse dosis mayores o más frecuentes de â2 agonistas de acción corta.
Cuando existe dificultad respiratoria marcada, es altamente probable que los medicamentos inhalados no logren llegar hasta las pequeñas vías respiratorias debido a la respiración superficial. En esos casos se recomienda emplear espaciadores con máscara o boquilla. Si no se cuenta con los inhaladores de dosis medida, es igualmente efectivo el empleo de nebulizaciones. En todas las crisis moderadas a severas, debe iniciarse un corticoesteroide por vía oral; se recomienda administrar prednisolona en dosis de 1 mg/kg o metilprednisolona de 40 a 80 mg/cada 6 horas. La vía oral es tan rápida y efectiva como la vía parenteral; además es menos invasiva y menos costosa.
Los siguientes datos pueden predecir un porcentaje alto de complicaciones y la necesidad de vigilancia más estricta en casa o durante el traslado a un servicio de urgencias:
. Flujo espiratorio pico (FEP) menor del 50% del valor predicho.
. Antecedentes de hospitalización en unidad de cuidado intensivo con necesidad de intubación orotraqueal y ventilación mecánica por alguna crisis previa.
. Empleo de músculos accesorios.
. Frecuencia respiratoria > 30 x min.
. Frecuencia cardíaca > 120 x min.
. Saturación de oxígeno < 90%.
. Enfermedad psiquiátrica o problemas psicosociales.
. Falta de mejoría o empeoramiento con el tratamiento en casa después de 2 a 4 horas, subjetivamente o determinada por la medición del flujo espiratorio pico (FEP).
Si el paciente mejora con el tratamiento en casa, se recomienda continuar con los â2 agonistas 2 inhalaciones cada dos a cuatro horas durante un par de días, y con esteroide inhalado en una dosis mayor a la acostumbrada por tres a cinco días. Pasado este lapso, debe continuar con la medicación que venía recibiendo previamente (Tabla 1).
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