REVISTA DE MEDICINA REPRODUCTIVA
Eventualmente, en el semen también podemos encontrar células redondas que presentan en su conjunto tanto células provenientes de línea germinal como células de línea leucocitaria (principalmente neutrofilos), células epiteliales, bacterias y detritus (23). La presencia de dos millones o más de células blancas por milímetros de semen, actividad peroxidasa positiva, asociada o no, al diagnóstico, de infecciones en las glándulas accesorias, se acompaña de importantes cambios bioquímicos y biológicos en el plasma seminal fertilización in vitro e in vivo. Estas células activadas producen altas concentraciones de especies oxígeno reactivas (ROS) que afectan la composición de los ácidos grasos esenciales de la membrana espermática (24). Por otro lado, puede presentarse un efecto deletéreo a través de la intermediación de concentraciones incrementadas de ciertas citoquinas y la actividad disminuida de enzimas como la alfa flucosidasa. En contraste, un bajo número de células blancas pueden ejercer un efecto benéfico sobre los espermatozoides gracias a la producción incrementada de factor de crecimiento hepatocitico / factor difundible (una sustancias reparadora de tejidos y la estimulación de células inmunocompetentes por citokinas particulares como la IL 6 (25). Existe un importante número de enzimas presentes en el tracto reproductivo que pueden jugar un papel en la prevención de daños oxidativos, en particular en el epidídimo, lugar de síntesis y secreción de grandes cantidades de superoxido dismutasa extracelular (eSDO), aunque no es el único sitio, ya que también se produce en la próstata (26).
De las células blancas en el eyaculado, la concentración de neutrofilos es la más significativa, altas concentraciones, más de un millón por mililitro, son la principal fuente de especie exígeno reactivas (ROS), siendo los espermatozoides mismos la segunda fuente de producción de estos compuestos. Los ROS tienen un efecto deletéreo sobre los espermatozoides ya que reaccionan con los componentes lipídicos de la membrana espermática induciendo la peroxidación, lo que aumenta su fluidez, y altera la capacidad de reconocimiento de los receptores del ovocito y por consiguiente su capacidad de fertilización (27). Los ROS también pueden inducir el entrecruzamiento de la cromatina, cambios en la secuencia de bases del ADN, y ruptura de las hebras del mismo. Por otro lado es sabido que la capacitación, la reacción acrosómica, la hiperactivación y la unión a la zona pelucida son medidas por el peróxido de hidrógeno y el anillo superóxido, sugiriendo que los factores oxidativos pueden ser mediadores fisiológicos del proceso de fertilización. Este fino balance entre la peroxidación necesaria y excesiva, requiere de un intrincado y precioso control para su adecuado funcionamiento. El control de la peroxidación lipídica en el hombre es ejercida por enzimas antioxidantes y protectorea dentro del espematozoide mismo, así como otras enzimas secretas a lo largo del tracto reproductor. En el plasma seminal humano se han hallado cuatro enzimas que son consideradas potencialmente protectoras de los espermas por su capacidad de controlar el estrés oxidativo. Estas son: la de actividad similar a la de la catalasas, superoxido, dismutasa (SOD), glutation peroxiasa (GPX) y glutation reductasa (GRD). Algunos estudios han señalado que la GRD, SOD y GPX son de origen prostático (28).
TABLA
II
Productos de las glándulas sexuales accesorias
PROTEINAS SECRETORAS DE LA VESICULA SEMINAL
Semenogueilina: Produce la coagulación del semen Enzimas Proteolíticas: Pepsinógeno, lisozima, alfa amilasa hialuronidasa.
Inhibidores de Proteinana:
Alfa-1-anti-Tripsina y Alfa-1-antiquimotripsina. ![]()
Las infecciones bacterianas y virales del tracto genital masculino, son un factor etiológico importante en la infertilidad masculina, conduciendo al deterioro de la espermatogénesis, y alterando la función espermática. La detección de bacterias en el semen no significa necesariamente infección y puede representar contaminación o colonización. Se ha demostrado que más del 60% de los pacientes con epididimitis aguda muestra drásticas alteraciones de la espermatogénesis que se torna reversibel luego de un tratamiento con antibióticos. Si el proceso infecciosos causa deterioro de la barrera hemato-testicular puede llegarse a la formación de anticuerpós aniespermas que pueden ser detectados en el suero y el plasma seminal habiéndose observado en este último un efecto adverso en la función espermática.
La presencia de estos microorganismo en el semen pueden causar adhesión o aglutinamietno que conducen a la inmovilización de los espermatozoides (29). Esta infecciones pueden causar alteraciones en la función de las glándulas accesorias conduciendo a cambios en la composición del plasma seminal, como sería la disminción en el contenido de glicerol fosfocolina. L- carnitina y ácido cítrico (30).
La Organización Mundial de la Salud (22) define las infecciones del tracto seminal por los siguientes parámetros; 1. Bacteriiospermia significativa (>103 bacterias / ml de eyaculado). 2. Detección de Neisseria gonorhoeae C Trachomatis, Urealplasma urealyticum. 3. Leucitospermia significativa (>leucocitos peroxidasa positivo / ml de eyaculado). Sin embargo debe considerarse que la presencia de bacterias no siempre es indicativo de infección y puede relacionarse con factores asociados a la toma de la muestra o el lavado durante la eyaculación, de bacterias saprofitas colonizantes del orificio uretral. Existe una creciente evidencia de que las infecciones virales pueden contribuir a la infertilidad masculina ya sea por un efecto tóxico directo sobre las células en el tracto reproductor masculino o indirectamente, causando inflamación local o una reacción inmunológica que afectaría adversamente la función reproductiva. Las infecciones virales pueden ascender a través de la uretra o invadir el tracto reproductivo por vía sanguínea. Estas infecciones generalmente alcanzan gran diseminación y pueden incluir además de la próstata y el epidídimo, tejido según el tropismo de cada virus; los epitelios (Virus del Papiloma Humano), células blancas (HIV- Citomegalovirus, Virus del Epstein- Barr) (31, 32).
El tracto reproductor masculino es un sitio inmunlógicamente privilegiado, donde la barrera hemototesticular (33 - 35), formada por iones estrechas entre las células de Sertoli, protege los estadios tardíos de las células germinales testiculares y los espermatozoides, que expresan antígenos únicos que pueden estimular la respuesta autoinmune. Esta barrea, normalmente previene contra la infiltración de linfocitos, anticuerpos y componentes del Sistema del Complemento. Así, si un microorganismo infeccioso penetra dentro de los túbulos seminíferos, podrían sobrevivir por extensos periodos escapando a la Inmunovigilancia (30). Se han aislado un número importante de factores inmunosupresores en diferentes regiones del trato reproductor masculino que incluyen el epidídimo, la próstata y la vesícula seminal.
El plasma seminal humano contiene grandes cantidades de estos factores inmunosupresores que ejercen un efecto potente sobre los tipos celulares involucrados en la inmunovigilancia contra organismos infecciosos y células infectadas incluyendo Células T, Células B, Asesinas Naturales (Natural Killer), Macrófagos y polimordonucleares. Además se ha comprobado que las células espermáticas están cubiertas con una secuencia de carbohidratos inmunosupresores (31).
Finalmente en el semen pueden encontrarse
trozos de gel, que se observan como grandes cristales
transparentes que no parecen tener ninguna función ni causar
efectos deletéreo en las muestras. ![]()
Existe evidencia comprobada de la
importancia de los productos de secreción de las glándulas
sexuales accesorias en el eyaculado, lo que lo hace parte
importante en los procesos de fertilización y reproducción.
Alteraciones en cualquiera de los diferentes sitios de
producción de estos fluidos, conducen en la mayoría de los
casos a la aparición de estados de subfertilidad. Esta se puede
manifestar con la presencia de alteraciones en el volumen de
eyaculado, disminución del número y movilidad de los
espermatozoides, la presencia de células redondas y actividad de
ROS., y están relaiconados con el tipo de germen y severidad de
la infección se puede llegar a encontrar, por obstrucción de
los conductos deferentes, estados de axoospermia. Por lo tanto,
siempre que nos encontremos ante cualquier tipo de infección den
las glándulas sexuales accesorias, se debe realizar una adecuada
identificación del germen e instaurar rápidamente el respectivo
tratamiento. Los medicamentos que alcanzan una mejor
concentración en estos tejidos son la Quinolonas, y en los casos
de infecciones por Chlamydia es la Azitromicina como droga de
primera línea seguida por la Eritromicina Base (36). ![]()