| SALUD Y CALIDAD DE VIDA |
Edad
El insomnio es común en la población de mayor edad, presentándose dificultad para conciliar y mantener el sueño en cerca de la mitad de todos los pacientes mayores de 65 años. El tiempo de sueño nocturno disminuye, se presenta despertares frecuentes y son comunes las siestas diurnas. Han sido descritas múltiples causas del insomnio en los ancianos.
Somnolencia de fase avanzada y mayor somnolencia diurna se presentan paralelamente al deterioro del sueño nocturno. Esto puede suceder a causa de los cambios en los ciclos circadianos y, posiblemente, a causa de un retorno a los patrones policíclicos sueño - despertar, carencia de estimulación ambiental y mayor presencia de patología del sueño.
Cigarrillo
y medicamentos prescritos y no prescritos
| Los datos de 3516 adultos fueron recolectados como parte de un estudio epidemiológico de desórdenes respiratorios vinculados con el sueño. En hombres y mujeres, el cigarrillo estuvo asociado con la dificultad para conciliar el sueño y despertarse. La excesiva somnolencia diurna estuvo relacionada con el cigarrillo sólo en las mujeres, mientras que las pesadillas y los sueños disturbadores estuvieron relacionados con el cigarrillo entre los hombres. Los autores sugieren que los desórdenes del sueño pueden ser más comunes entre los fumadores a causa de los efectos estimulantes de la nicotina, la abstinencia nocturna y la mayor prevalencia de desórdenes respiratorios vinculados con el sueño, en comparación con los no fumadores. | ![]() |
Otra encuesta epidemiológica de desórdenes del sueño, llevada a cabo en el área metropolitana de Montreal, encontró que el 5% de quienes respondieron usaba medicamentos psicotrópicos. Este uso era a menudo crónico, y era más frecuente entre los ancianos y las mujeres. Estos medicamentos fueron usualmente prescritos por un médico general (72.9%). Adicionalmente, cuando se midió la satisfacción con el sueño, no se encontró que la calidad del sueño hubiese sido mejorada en aquellos que tomaban medicamentos psicotrópicos en comparación con los individuos insomnes no tratados.
Los estudios epidemiológicos invariablemente muestran que la cafeína está asociada con una gran prevalencia de insomnio.
La vida media de la cafeína está ubicada entre las 3 y las 5 horas, pero su vida media en el cerebro puede ser triplicada con concentraciones crecientes. Adicionalmente, muchos de los factores afectan la disposición a la cafeína: el ejercicio moderado, el polimorfismo, el embarazo, la enfermedad hepática y el jugo de toronja.