GLUCAMINOL |
PRECAUCIONES:
El riesgo de acumulación de metformina y acidosis láctica aumenta con el grado de
alteración de la función renal. Pacientes con niveles de creatinina sérica por encima
del límite superior de lo normal para la edad, no deben recibir GLUCAMINOL. En ancianos,
se debe ajustar cuidadosamente la dosis de GLUCAMINOL, se debe monitorear la función
renal regularmente y se deben utilizar dosis mínimas efectivas de metformina. Antes de
iniciar la terapia con GLUCAMINOL y al menos anualmente, se debe evaluar la función renal
y discontinuar la terapia con GLUCAMINOL si existe evidencia de alteración renal.
Uso concomitante de fármacos: Los estudios con materiales de contraste yodados (por ejemplo urografía, colangiografía, etcétera) pueden producir insuficiencia renal aguda, que en pacientes que reciben GLUCAMINOL se asocia con acidosis láctica. Por lo tanto, pacientes en los que se planeen estos estudios, deben suspender el GLUCAMINOL al menos 48 antes y hasta 48 después del procesamiento y sólo se reinicia el tratamiento después de que se reevalúa la función renal y se determina que se encuentra normal.
Hipoxia: El colapso cardiovascular (shock) de cualquier causa, ICC aguda, infarto agudo del miocardio y otras condiciones caracterizadas por hipoxemia se asocian con acidosis láctica y pueden también causar azoemia prerrenal. Cuando estos eventos ocurren en pacientes que están tomando GLUCAMINOL, se debe discontinuar rápidamente el fármaco.
Cirugía: La terapia con GLUCAMINOL se debe suspender temporalmente antes de cualquier procedimiento quirúrgico (excepto procedimientos menores que no se asocian con la restricción de alimentos y líquidos) y no se debe recomenzar hasta que el paciente reasuma la vía oral y se determine una función renal normal.
Alcoholismo: Se debe advertir a los pacientes acerca del riesgo de la ingesta de alcohol mientras estén recibiendo GLUCAMINOL.
Disfunción hepática: Debido a que se asocia la alteración de la función hepática con algunos casos de acidosis láctica, se debe evitar el uso de GLUCAMINOL en pacientes con evidencia clínica o de laboratorio de enfermedad hepática.
Niveles de vitamina B12: Se aconseja la medición de los parámetros hematológicos cada año en pacientes que reciben GLUCAMINOL y si aparece cualquier anormalidad debe investigarse y tratarse adecuadamente. Individuos con una ingesta o absorción inadecuada de vitamina B12 o calcio parecen estar predispuestos a desarrollar niveles subnormales de vitamina B12. En estos pacientes, es útil la medición rutinaria cada 2 a 3 años de los niveles sanguíneos de vitamina B12.
Cambio en el estado clínico de un paciente diabético previamente controlado: Que recibiendo GLUCAMINOL desarrolla anormalidades de laboratorio o enfermedad clínica (especialmente síntomas vagos o pobremente definidos) debe evaluarse rápidamente buscando evidencia de cetoacidosis o acidosis láctica.
Hipoglucemia: Puede ocurrir hipoglucemia cuando hay una deficiente ingesta calórica, cuando se realiza ejercicio vigoroso no compensado por un suplemento calórico adecuado, o durante el uso concomitante de otros fármacos que disminuyen la glucosa (como sulfonilureas) o etanol. Los pacientes más susceptibles a los efectos hipoglucemiantes son los ancianos, pacientes mal nutridos o debilitados, y aquellos con insuficiencia adrenal o hipofisiaria o en la intoxicación alcohólica. La hipoglucemia puede ser difícil de reconocer en los ancianos, y en personas que estén tomando fármacos bloqueadores beta-adrenérgicos.
Pérdida del control de la glucemia sanguínea: Cuando un paciente estabilizado con cualquier tratamiento antidiabético se expone a situaciones estresantes como la fiebre, trauma, infección o cirugía, se puede presentar pérdida temporal del control de la glucemia. En estos casos, puede ser necesario suspender el GLUCAMINOL y administrar temporalmente insulina. Después de que el episodio agudo se resuelve, se puede reinstaurar el tratamiento con GLUCAMINOL.
Si se presenta falla secundaria en la monoterapia con GLUCAMINOL o con sulfonilureas, la terapia combinada de GLUCAMINOL (metformina) y sulfonilureas puede producir una respuesta adecuada. Si ocurre una falla secundaria con la administración combinada de GLUCAMINOL/sulfonilurea, puede ser necesario iniciar la terapia con insulina.