REVISTA DE
GASTROENTEROLOGÍA
Fascitis necrotizante del
periné (Gangrena de
Fournier )
Juan
R.Márquez ,Carlos E.Martínez,Jaime Escobar,
José A.Hormaza,William Sánchez
Juan
Ricardo Márquez,MD.
Cirujano general.Especialista en entrenamiento .
Carlos E.Martínez,MD.
Cirujano y endoscopista colorrectal.Jefe del servicio.Jaime
Escobar,MD.
Cirujano oncólogo gastrointestinal.José
A.
Hormaza,MD.
Cirujano general.Especialista en entrenamiento.
William
Sánchez,MD.
Cirujano oncólogo.Grupo de cirugía y endoscopia colorrectal.
Hospital Militar Central.Bogotá,D.C.
Rev Col Gastroenterol 2000;15:116-122.
La
gangrena de Fournier (GF)es una de las últimas etapas
y la más grave de la llamada sepsis perineal; se define como una fascitis
necrotizante sinérgica del área genital que produce trombosis de la
microvasculatura subcutánea por una endarteritis obliterativa, secundaria a una
diseminación bacteriana que conlleva a necrosis y gangrena del tejido
subyacente.
La primera publicación de una gangrena del área perianal de causa
no explicada fue hecha en 1883, por Jean-Alfred Fournier (1832-1914), uno de los
pioneros en enfermedades venéreas y experto en sifilología (1).La describió
en un hombre joven, cuya
infección
perianal sin causa aparente se desarrolló
abruptamente, progresando
rápidamente a gangrena
y
matándolo en muy corto tiempo.
Las
infecciones necrotizantes de los tejidos blandos
son entidades clínicas más que infecciones bacterianas
específicas.Se caracterizan por necrosis tisular (celulitis, fascitis, y
miositis), progresión rápida,
extensión
impredecible antes de cirugía, ausencia de supuración
franca, severa toxicidad y signos clínicos
perineales
sutiles (eritema, edema, crepitación, bulas
o
puntos negros)(2).
Etiología
Aunque
los primeros casos de GF fueron descritos
en patologías de origen urológico, en los últimos
20
años se ha visto que las de origen perineal son
las
más frecuentes (hasta en 50%)(2,3). Los abscesos
perineales (submucosos, isquiorrectales, supraesfintéricos, interesfintéricos,
etc.) asociados
con una
inadecuada
o insuficiente técnica de drenaje o a estados
de inmunosupresión, se han postulado como los
factores
anorrectales mas comúnmente asociados con
la
GF (4).
Desde
el punto de vista urológico, la extravasación
proximal
de la orina, secundaria a estenosis uretrales, a divertículos
uretrales y a ruptura traumática de la uretra,
es
la causa más frecuentemente asociada con el desarrollo
de la GF (5).La GF también se ha asociado con infecciones
genitourinarias (hasta en el 35%)(2).
Otras
causas de GF son: los traumatismos tanto
urológicos
como proctológicos (heridas de recto, empalamiento,
etc.),las
biopsias rectales (8),las ligaduras
de hemorroides con bandas (6), las dilataciones anales
(7), los procedimientos quirúrgicos anorrectales
y urológicos rutinarios, el absceso escrotal del diabético, las
relaciones sexuales (8), los carcinomas, los
quistes pilonidales, la diverticulitis y hasta la hemodiálisis
(5,9).
En
mujeres, se presenta como una infección necrotizante
del periné o de la vulva, secundaria a abscesos
de
las glándulas de Bartolin, episiotomía, endometritis
por aborto, histerectomía o bloqueos cervicales y
pudendos
(10).
Como
se anotó anteriormente,aparte de un proceso infeccioso, en el 75%de los casos hay un estado
de
inmunosupresión,como diabetes mellitus (asociada
en 30%y, generalmente, con cetoacidosis), malnutrición, terapia
esteroidea,radioterapia o quimioterapia, senilidad, alcoholismo, falla renal,
hemodiálisis, vasculitis, cirrosis, drogadicción, promiscuidad
y SIDA.
Se
logra identificar un foco primario en el 85% de
los casos. Cuando no ha sido posible identificar claramente
un factor epidemiológico, se ha implicado la
infección
de origen criptoglandular como el origen
de
la supuración (2,11).
Imagenología
Radiográficamente,se
encuentra enfisema subcutáneo
en 90%de las GF. Se ha utilizado la ecografía
de
tejidos blandos para delimitar la fascitis y aclarar
el
diagnóstico diferencial para otras causas de escroto
agudo.
La
tomografía computadorizada (TAC)y la resonancia
magnética (RM)son útiles cuando se tiene la
sospecha
clínica de que la infección compromete el
espacio
supraelevador o retroperitoneal; aparte de delimitar
la inflamación fascial,pueden detectar el foco
infeccioso
y si éste se encuentra intraabdominal o no.
Anatomía
Al
hablar de GF, es fundamental entender que su
presentación
inicial es una fascitis y que como tal se
extiende
tanto lateralmente como en profundidad;
su
dirección está dada por unos planos fasciales. En
el
área genital,existen unas fascias, la fascia de Buck
en
el pene, la de Dartos en el escroto, y la de Colles
en
el periné,etc.Estos planos se fusionan en la región
abdominal
anterior con las capas de Camper y Scarpa
(Figura
1).
Figura
1.Espacios
y vías de diseminación de la infección en la
gangrena
de Fournier.
La
pelvis esta dividida en dos triángulos, uno anterior
y otro posterior. Las infecciones urogenitales
afectan
generalmente el triángulo anterior, el cual está
compuesto
por tejido areolar laxo; por allí, una infección
se puede diseminar hacia los cuerpos esponjosos,
penetrando
la túnica albugínea y comunicándose con
la
fascia de Buck fácilmente sin causar mayor sintomatología, inicialmente; y, de
aquí hacia adelante, hasta
llegar
a comprometer la pared abdominal anterior.
La
extensa necrosis tisular en este triángulo puede
ser
secundaria al exudado alcalino (pH 8,52) característico, que
lleva a una mayor diseminación infecciosa
y a una endarteritis obliterativa que produce una
extensa
epidermólisis genital (5).
Las
infecciones originadas en el triángulo pélvico
posterior
tienen como foco principal la región perianal; éstas
se vuelven rápidamente sintomáticas, a diferencia
de las del triángulo anterior, porque la piel
está
firmemente anclada al tejido fibroconectivo subyacente, excepto lateralmente. La infección progresa
anteriormente,penetrando
la fascia de Colles y puede
ascender
a la pared abdominal anterior. Un absceso
supraelevador
puede comprometer el espacio rectovesical
o el presacro y extenderse tanto extraperitoneal
como retroperitonealmente (12).
Existe
otra vía propuesta por Khan et al (5)de diseminación
infecciosa alrededor del periné. El cuerpo
del
periné es una masa de tejido conectivo firme
que
embriológicamente marca el sitio de fusión del
septo
urorrectal y la membrana cloacal. Los tractos
gastrointestinal
y genitourinario están separados por
los
músculos y las fascias fijas al cuerpo del periné.
En
un hombre adulto, tiene un diámetro transversal
de
0,5-2 cm,longitudinal de 1-1,5 cm y vertical de
2-2,5 cm. El cuerpo perineal representa una zona de
alto
tráfico de fibras musculotendinosas con conexiones
a la fosa isquiorrectal,al espacio perirrectal y a
las
fosas perineales superficiales. Está ubicado en la
unión
anorrectal y la uretra membranosa, por encima
del
músculo bulbocavernoso y debajo de la fascia
de
Denonvilliers y por detrás del esfínter externo.
Las
estructuras conectadas en algún grado al cuerpo perineal
son la fascia de Denonvilliers, el elevador
del ano, el músculo longitudinal del recto, los esfínteres anales, los músculos transversales perineales
y
el músculo bulbocavernoso, el cual está en estrecho
contacto con el diafragma urogenital. En caso de
infección
en esta zona,y bajo un estado de inmunosupresión, la
interconexión de todas estas estructuras
y
su continua actividad (defecación, micción, movimiento
de miembros inferiores, tos e inspiración profunda) facilitan
su diseminación desde el periné hacia
los
espacios pararrectales o paracólicos y viceversa.
La
destrucción tisular puede estar limitada a un
solo
lado del anorrecto o puede cruzar la línea media
como
una forma avanzada de un absceso en herradura
o
hasta volverse circunferencial. En estos casos, el ano
se
queda sin soporte anatómico unilateral, bilateral o
circunferencialmente. Esto
da como resultado lo que
se
ha llamado un ano flotante (en 3%de todos los
abscesos
anorrectales)(5).
En
casos de ligaduras hemorroidales con bandas o
procedimientos
anorrectales de baja complejidad, se
ha
postulado que la patogénesis para el desarrollo de
la
gangrena se da porque, luego del procedimiento,
se
establece una infección bacteriana de bajo grado
en
la submucosa, con extensión transmural por fallas
inmunológicas
o por virulencia o por sinergismo bacteriano, produciendo
necrosis y posterior extensión
fascial
(6).