FlÚOR
EN LA SAL PARA CONSUMO HUMANO DE LOS COLOMBIANOS SALUD BUCAL Vs. FLUOROSIS DENTAL
L.
Alvarez A, *
S.
Hernández A. **
R.
Sabogal ***
* Químico,
farmacéutico. Especialista en Química Analítica. Docente
departamento de Química. Universidad de Cartagena.
** Odontólogo. Cirujano.
Magister en Salud Pública. Jefe Departamento de promoción y
prevención.
***Médico. Neurocirujano.
Director Departamento Administrativo Distrital de Salud.
Cartagena.
INTRODUCCION
La sal para consumo humano es el producto final refinado constituido predominantemente por cloruro de sodio, que se obtiene a partir de la sal marina o sal gema y que cumple con los requisitos de la tabla 1 consignados en el decreto 0547 de marzo de 1996 (1).
El contenido de flúor en la sal para consumo humano, es un parámetro de calidad relacionado directamente con la salud bucal, razón por la cual su control y vigilancia, según Decreto1290 del 22 de Junio de 1994 le corresponde al Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y alimentos (INVIMA) (1).
En la ciudad de Cartagena de Indias, el control y vigilancia del contenido de flúor en la sal para consumo humano, lo realiza el Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS), seccional Bolívar, entidad que cuenta con personal capacitado para seleccionar y tomar muestras de sal, empacadas en sus respectivos envases comerciales y escogidos al azar en supermercado y puntos de distribución comercial.
Diferentes investigaciones realizadas en Colombia, concluyeron sobre los niveles de flúor que los colombianos deben ingerir en la sal para consumo humano, con beneficios en la salud bucal. El más reciente Decreto 0547 de marzo de 1996, describe la normatividad y estándares de calidad que debe cumplir la sal para el consumo humano, es cuyo artículo 4 del capítulo 11, establece que debe contener flúor como fluoruro en proporción 180-200 ppm.
FLUOR EN LA SALUD BUCAL.
PROTECCION E
INTROXICACIONES
El flúor como elemento esencial en la prevención, ingresa sistemáticamente a nivel humano y se fija en los huesos y dientes en su período de calcificación. Tópicamente se fija en el esmalte del diente en su etapa de remineralización por intercambio iónico con el medio salival.
Los beneficios se observan en una disminución de la solubilidad del esmalte haciéndolo más resistente al ataque de las caries, o reduciéndola en un 60% si es absorbido por vía sistémica y en 30% si es por vía tópica.
El flúor en la sal de cocina debe ser monitoreado en sus niveles terapéuticos entre 180 a 220 ppm para conseguir los beneficios como protector contra la caries dental. La falta de control puede llevar a la población a niveles de toxicidad causando daño a la salud de los Colombianos. La toxicidad aguda se produce por consumo accidental de una dosis igual o mayor a 2.5 gramos de sales de flúor la cual puede llevar al paciente a la muerte.
La toxicidad crónica se produce como resultado de la ingesta acumulado de un período de 5 a 7 años por niveles superiores a 220 ppm, para el caso de la sal de cocina puede llevar al paciente a tener signos clínicos en el esmalte (fluorosis dental), caracterizado por una mancha de color blancuzco a una mancha amarilla café o pardo, con deterioro del diente, en contraste la ausencia del flúor y aún en bajos niveles conlleva a caries dental y por tanto deterioro de la salud bucal y su predisposición a las caries dentales.
Para garantiza los beneficios del flúor en la salud bucal de la comunidad, es necesario cumplir estrictamente con la vigilancia epidemiológicamente del flúor, tanto a nivel de la ingesta en sal de cocina como en los niveles residuales excretado por la población.
¿POR QUÉ LA PRESENCIA
DEL FLUOR EN LA SAL PARA
CONSUMO HUMANO DE LOS COLOMBIANOS?
En Colombia al igual que en el mundo, los programas de prevención en salud bucal, se iniciaron con base en el control de la fluoración del agua potable (2,3, .4).
En el año de 1969, la Secretaria de Salud y Bienestar Social de Medellín, gestionó un programa de prevención de enfermedades bucales con base en la ingestión del flúor a través del agua de consumo público y mediante la autoaplicación del fluoruro de sodio al 2%, durante 4 días seguidos, una serie anual. En el año de 1979 se hizo una evaluación en 7 grupos de diferentes edades, comprendidas entre 8 y 14 años.
Los resultados mostraron una reducción de caries promedio de 63% y una reducción de la mortalidad dentaria del 64%, ya que en 1968 se perdían 1.02 dientes en promedio por escolar, mientras que en el año de 1979solo se extraían 0.37%. También se obtuvo una reducción del 68% en la necesidad de obturaciones, de igual forma en el año de 1968 era necesario obturar 3 dientes en promedio por escolar mientras que en 1979 solo era necesario obturar uno por escolar (2). Esos resultados originaron una consecuencia muy positiva y fue la disminución de costos por atención odontológica, en la Secretaria de Salud y Bienestar Social de Medellín. (2).
En el año de 1969 se estableció en Colombia el programa nacional de fluoración de acueductos, sin embargo no se cumplieron los objetivos propuestos por diferentes razones; a lo cual se agrego que siendo Colombia un país subdesarrollado en donde solo un grupo de colombianos consumen agua potable, era difícil la utilización de este medio como vehículo para el suministro masivo de flúor (2,3), a lo cual se agregó el factor económico, representado en las perdidas del valioso elemento cuando se consume agua potable destinada a las diferentes actividades de aseo y limpieza en el hogar. (3,4,5).
La Universidad de Antioquía y la Organización Panamericana de Salud, iniciaron una investigación la cual desarrollaron por espacio de 8 años en las poblaciones antioqueñas de Armenia, Montebello, Don Matías y San Pedro. La metodología consintió en adicionar Fluoruro de Sodio y de Calcio a la sal para consumo humano en Armenia y Montebello; Fluoruro de Sodio al acueducto de San Pedro, y que tomó a Don Matías como población control. Los resultados mostraron que con la fluoración de la sal, se lograba una reducción de la caries dental en un 60% (2,3).
Con base en los resultados obtenidos en Antioquía, el Ministerio de Salud creó por resolución, el "Comité de Estudios de Factibilidad para la Fluoración de la sal en Colombia" (2).
Se escogió a la sal de cocina por ser un ingrediente básico en la alimentación independiente de los hábitos alimenticios y que al mismo tiempo es de fácil distribución aun en las zonas más alejadas por lo cual se considera como el mejor vehículo para suministrar flúor, alcanzando aproximadamente un 100% de la cobertura de la comunidad (3).
La fluoración de la sal además presenta como ventaja, el hecho de que no altera las propiedades fisioquímicas de esta (2,3).
En el año de 1984 se logró la emisión del Decreto 2024 del 21 de agosto de 1984, por el cual se determinaron las normas para fluoración de la sal en Colombia (2) y en marzo de 1996 el Decreto 0547, el cual incluye las características y especificaciones que determinan la calidad de la sal para consumo humano, ratificando los niveles de flúor en los intervalos 80 220 ppm.
MATERIALES Y METODOS
El Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS), seccional Bolívar, cuenta con personal capacitado para la selección y toma de muestras de sal para consumo humano, al azar y en forma aleatoria, en supermercados y diferentes puntos de distribución comercial. Estas muestras en sus respectivos envases comerciales son enviadas a la facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Cartagena, la cual mediante contacto establecido con el DADIS, realiza una serie de análisis fisicoquímicos a la sal para consumo humano, entre los cuales se incluye la determinación del flúor.
En el laboratorio de Análisis Instrumental del Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas se determina el contenido de flúor en sal para consumo humano, utilizando el método analítico potenciométrico con electrodo selectivo para ion fluoruro mediante calibración directa (5,6,7). Se utiliza el equipo analizador de iones ORION EA 940, con electrodos selectivos para ion fluoruro ORION 94 09 y 96 09.
El procedimiento analítico aprovecha la solubilidad en agua de la sal para consumo humano, determinándose el potencial en milivoltios (mv) que produce una determinada concentración de flúor, previo control de la fuerza iónica mediante el uso de solución ajustada de la fuerza iónica (TISAB) y con un control del ph en el intervalo 5,5 6,0 (7).
RESULTADOS
Durante el año de 1994 se analizaron 37 muestras de sal para consumo humano muestreadas por el DADIS en la ciudad de Cartagena de Indias, de las cuales ninguna presento niveles de flúor en el rango de especificación, 180 220 ppm según los Decretos 724 de 1994 y 0547 de 1996.
El 21.6% presentó niveles de flúor por debajo de 50 ppm en contraste con un 8.1% de las muestras cuyo nivel estuvo por encima del límite de especificación superior. La tabla 2 muestra el porcentaje de frecuencia de los niveles de flúor en la sal para consumo humano durante 1994. (Ver tabla 2).
En el año de 1995 el DADIS tomó un total de 62 muestras de sal para consumo humano, de las cuales el 22,6% presentó niveles de flúor dentro del rango establecido para Colombia. Solo el 11,3% presentó niveles de flúor por debajo de 50 ppm, pero un 16% presentó niveles de flúor por encima del límite de especificación superior de 22º ppm. La tabla 3 muestra el porcentaje de frecuencia de los niveles de flúor en la sal para consumo humano durante 1995.
En el año de 1996 se analizaron solo 27 muestras de sal para consumo humano tomadas por el DADIS, de las cuales el 74,1% presentó niveles de flúor dentro de especificaciones; ninguna presentó niveles por debajo de 100 ppm de flúor, pero si un 22,2% presentó niveles por encima del límite de especificación superior. La tabla 4 muestra el porcentaje de frecuencia de los niveles de flúor en la sal para consumo humano distribuida en Cartagena durante 1996.
En el año de 1997 se analizaron 35 muestras de sal para consumo humano, de las cuales el 11,4% presentó niveles de flúor dentro del rango de especificación, ninguna con niveles de flúor por debajo de 180 ppm (límite de especificación inferior), pero si 88,6% presentó niveles de flúor por encima de 220 ppm (límite de especificación superior). (Ver tabla 5).
En la tabla 6 se presenta el porcentaje de frecuencia en los niveles de flúor en la sal para consumo humano distribuida en Cartagena de Indias durante el período de 1994 a 1997.
DISCUSION DE RESULTADOS
El número total de muestras de sal para consumo humano tomadas por el DADIS durante el período de 1994 a 1997 ha sido muy variable, el promedio fue de 40.3 con un rango de 35.0 cuya amplitud la marca el año 1995 durante el cual se tomaron 62 muestras.
En cuanto al porcentaje de muestra con niveles de flúor dentro del rango de especificación de 180 a 220 ppm, establecido en los Decretos 724 de 1994 pasó a 22,6%. Este porcentaje aumento notablemente en 1996, elevándose hasta 74,1% y bajando nuevamente en 1997 hasta 11,4%. Dicha mejoría se resalta aún más con el hecho de que a partir de 1996 ya no aparecen muestras con niveles de flúor por debajo de 50 ppm, nivel este muy alejado del límite de especificación inferior (180 ppm), y ya en 1997 no se registra ninguna muestra con niveles de flúor por debajo de 180ppm.
El hecho de que las muestras entren en el rango de especificación, es una mejoría con respecto a los bajos niveles de flúor, los cuales no cumplen su función, como uno de los factores indicados en la salud bucal, sin embargo a partir de 1995 aparece un nuevo problema. El 16.0% de las muestras analizadas presentan niveles de flúor por encima del limite de especificación superior (220 ppm), pasando en 1996 a un 22.2% Y alcanzando en 1997 un porcentaje de 88.6%.
Los resultados muestran que el nivel de flúor en la sal para consumo humano durante 1995 a 1997 presenta una tendencia ascendente, ya que aunque en 1996 se logra reducir hasta un 3.7% las muestras con niveles de flúor por debajo del limite de especificación inferior, un porcentaje alto (74.1%) de muestras caen dentro del limite de especificación. En 1997 ninguna muestra presenta niveles de flúor por debajo de 180 ppm, pero disminuye notablemente el porcentaje de muestras dentro de especificaciones, el cual pasa a 11.4% elevándose a 88.6% las muestras con niveles de flúor por encima de 220 ppm.