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Adriana Vera CON
SU BEBÉ Y SU ESPOSO La
pareja está tan feliz con la llegada de su primer hijo, que ya piensan
en tener otro bebé e En
cambio, Muffid jamás pensó que ocurriera algún contratiempo; al
contrario, estaba tan optimista que llamó al Líbano, Medio Oriente,
donde reside su familia, para avisar que en unas horas llegaría al
mundo su pequeño Said Samuel. En el lejano país, y mientras Adriana
era sometida a la intervención quirúrgica, celebraron con una fiesta
en grande, muy al estilo árabe. SIN
CONTRATIEMPOS En la clínica, Adriana se tranquilizó un poco, pues su esposo estuvo con ella mientras llegaba la hora del parto. Cuando se separó de él tuvo temor, que se esfumó gracias al médico que la
Su
esposo también describió lo que sintió cuando le dejaron ver al niño:
«Lo vi
y yo miraba a la enfermera, me temblaban las
manos, no sabía si llorar, reír o correr; tampoco tenía idea
de cómo cogerlo. Después, todos mis amigos empezaron a aplaudir y me
dio mucha emoción, no lo podía creer, y empecé a reír
desenfrenadamente. Era una felicidad tan grande que no la puedo
describir». Igualmente,
Muffid procura llegar más temprano que de costumbre a casa para ver al
pequeño, pues él disfruta bañándolo, cambiándolo, y es tan diestro
en estas lides, que desea tener otro bebé muy pronto, idea que a la
actriz le suena de maravilla. Ella por su parte combina su papel de
madre con los esporádicos llamados a grabación que tiene en la novela La Baby Sister, en donde encarna a la psicóloga de los niños
Luna. Incluso dos días antes del parto grabó desde muy temprano en la
mañana hasta bien entrada la noche. |
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