|Jueves, abril 24, 2014

Impacto de la ola invernal en el sector agropecuario revela minagricultura  

Un preocupante balance del impacto del invierno en el sector agropecuario del país, hizo el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural Juan Camilo Restrepo Salazar durante un encuentro con las autoridades regionales y gremios agropecuarios del Valle del Cauca.

La fuerte oleada invernal 2010 – 2011, que viene afectando el sector agropecuario colombiano en diferentes regiones, ha tenido un comportamiento sin precedentes, pues ha generado complejos efectos en la economía campesina y en la productividad nacional, indicó el titular de la cartera agropecuaria.

Por una parte, desde finales del segundo semestre de 2010, cuando iniciaron los incrementos de las precipitaciones históricas, se comenzaron a gestar inundaciones en las cuencas bajas de los ríos más importantes del país, provocando los primeros desastres en el periodo Octubre/2010 – Enero/2010.

En términos generales:

· Se encuentran anegadas cerca de un millón de hectáreas de vocación agropecuaria, dentro de las cuales se perdieron alrededor de 200mil hectáreas de cultivos entre transitorios y permanentes.

· Los cultivos permanentes en edades jóvenes se afectaron más con las inundaciones que los cultivos adultos (en producción), en la mayoría de los casos por pérdida total. Los cultivos transitorios por su parte se afectaron en menor proporción, debido a que en los meses de mayor intensidad, ya habían salido las principales cosechas.

· La afectación ganadera a nivel nacional se estimó en 115.000 bovinos muertos y 1´460 mil desplazados de 60.500 predios.

· 98 vías claves para la movilidad de los alimentos desde las provincias productoras hasta los centros de consumo, se encuentran afectadas.

· Las afectaciones a la acuicultura comprenden pérdidas de alevinos, animales para cosecha y las áreas de espejo de agua que se sobre inundaron y posiblemente se sedimentaron, así como las Jaulas perdidas por las corrientes.

· Otro factor principal en cuanto al efecto negativo se refiere, está en los cambios en la incidencia de plagas y enfermedades que se propagan más ágilmente como la roya del café, la PC en palma de aceite y la moniliasis del cacao, entre otras enfermedades. De otra parte y de igual importancia los temas sanitarios en bovinos, que se ven afectados por la movilización masiva de animales y la necesidad de disposición de las reses muertas.

· Se afectaron aproximadamente 13 millones de metros cuadrados de infraestructura agropecuaria, entre la cual sobresalen: invernaderos, galpones para cría o engorde de ganado bovino, establos de ordeño, pesebreras, corrales en vareta, corrales en madera, porquerizas y otras edificaciones prediales que son utilizadas en los diferentes sistemas de producción agrícola y pecuaria.

La ola invernal ha afectado a las zonas productoras del altiplano de Cundinamarca y Boyacá, la Costa Atlántica, los Santanderes, los Llanos Orientales y los departamentos del sur del país influenciados por el río Cauca. En las estaciones localizadas en el medio y bajo Magdalena los registros de lluvias subieron desde los niveles promedio, en Junio, hasta niveles máximos a partir de noviembre. En el alto Magdalena los niveles no aumentaron pronunciadamente, debido a la influencia que usualmente ejerce el régimen climático del piedemonte amazónico. En las estaciones climáticas de los departamentos del Huila, Cundinamarca, Antioquia, Santander y Bolívar los registros de lluvia aumentaron significativamente en Noviembre 2010.

De otro lado, el nuevo embate de la ola invernal que se ha agudizado y afecta nuestro país, presenta una continua siendo una amenaza para la economía agropecuaria nacional, por sus múltiples afectaciones a la infraestructura, a las vías de comunicación y el detrimento de las capacidades que nuestros agricultores habían recuperado en el corto lapso de merma de lluvias.

Aunque el efecto del incremento de las precipitaciones tuvo un menor impacto en los cultivos transitorios como las hortalizas y los tubérculos de clima frio, durante el fin de año, es probable que en este segundo trimestre se agudice y genere incrementos en los precios.

En cuanto a los cultivos permanentes como el plátano, la palma, el cacao, el café y la caña, si bien ha soportado en alguna medida los excesos de humedad han sufrido bajas ofertas de luminosidad, lo cual afectará su productividad en los meses siguientes.

Daños temporales Vs pérdidas estructurales

Existen dos diferencias marcadas entre las perdidas del primer embate de la ola invernal y el segundo impacto del fenómeno, el cual ya está iniciando. Las pérdidas de cultivos y de productividad, si bien afectaron intensamente algunas regiones, no afectaron el crecimiento del sector el cual cerró el 2010 con un incremento importante en PIB del cuarto trimestre (4%) y un cierre anual estable (0%).

El presente semestre posiblemente acarree con los efectos posteriores de la ola invernal, principalmente por el retraso de las siembras del primer semestre en algunas regiones del país. Esta época, es la que tradicionalmente se conoce como primera temporada seca y en la cual los agricultores siembran, lo cual debido a la alta pluviosidad no se ha consolidado, pues el estado de alerta se mantiene, dado el nivel de humedad en los suelos y los pronósticos en el nivel de precipitación; Además se continúan incrementando las probabilidades de deslizamiento y derrumbe a medida que pasan los días.

En materia de daños a la infraestructura de los distritos de adecuación de tierras del país, se observa especial afectación de las vías de acceso y canales de riego y drenaje, trayendo como consecuencia la disminución de la producción agropecuaria en sus zonas de influencia.

La infraestructura que requiere mayor atención, Plan que ya adelanta el Incoder, es la que tiene que ver con el mejoramiento de las vías de los distritos de Manatí – Atlántico, Aracataca, Riofrio y Tucurinca en Magdalena y Zulia – Norte de Santander y la adquisición de equipos de bombeo móviles para el distrito Alto Chicamocha en Boyacá.

Adicionalmente se harán las obras de control de inundaciones, rehabilitación de carreteables, canales de riego y drenaje, rehabilitación de sistemas de bombeo, construcción de puentes y obras de protección en los distritos de RUT en el Valle del Cauca, Manatí, Repelón, Campo de la Cruz y Santa Lucía en Atlántico, Aracataca, Tucurinca y Riofrio en Magdalena, Alto Chicamocha en Boyacá, Lebrija en Santander, Zulia y Abrego en Norte de Santander, María La Baja en Bolívar, Mocarí y La Doctrina en Córdoba y Sibundoy en el Putumayo.

Finalmente el deterioro en las vías tiene en jaque el mercadeo de los productos agrícolas y sus derivados. La afectación víal de la primera temporada invernal había representado dificultades sectoriales para cerca de 1,2 millones de hectáreas productivas entre agrícolas y pecuarias, resultando en una pérdida económica para el productor y el desabastecimiento zonificado de los alimentos

Según reportes de los sectores de caña, palma, arroz, cacao y tabaco se identificaron 98 vías importantes para el transporte de alimentos, afectadas directamente por la ola invernal, en la primera fase. De estas se estiman que el 42% se encuentran en muy mal estado, el 41% se encuentran en mal estado y 17% se encuentran en estado regular. Donde sobresalen las carreteras de los departamentos de Valle del Cauca, Eje Cafetero, Huila, Santander y Magdalena.

La segunda temporada del fenómeno que intensificó las lluvias desde la primera semana de abril a hoy, ha impactado vías y zonas agropecuarias del altiplano cundi-boyacense, Antioquia y el sur del país.

Finalmente, las afectaciones a la vivienda rural se estiman en poco más de 140 mil unidades habitacionales, de las cuales 5 mil fueron completamente destruidas y las 135 mil restantes afectadas parcialmente.

Sobre este tema se ha puesto en marcha el programa de subsidios para VIS rural en 2011 que cuenta con un presupuesto de 220 mil millones de pesos de los cuales, 75 por ciento estarán destinados exclusivamente a reconstrucción y de reparación de viviendas rurales ubicadas en las zonas golpeadas por la ola invernal.

Concluyó recordando que el resto de las ayudas para agricultores y ganaderos que desde hace varias semanas tiene diseñadas y financiadas el gobierno nacional, están disponibles para quienes, dotados de la certificación del CLOPAD que los acredita como damnificados, deseen utilizarse, ya existen 400 mil millones de pesos apropiados para tal efecto.

Indicó que de acuerdo al Fondo de Calamidades y el Ministerio de Hacienda, si la demanda de subsidios por los afectados del agro por la ola invernal es mayor, se adicionarán nuevos recursos a lo largo del año.

Hizo finalmente un nuevo llamado a la banca privada para que, en colaboración del Banco Agrario que está actuando muy activamente, ayude a movilizar los recursos dispuestos para apoyar a los agricultores y ganaderos del país tan duramente golpeados por la ola invernal.

También hizo un llamado a las empresas pasteurizadoras e industrializadas de la leche para que, ante la tragedia que enfrentan cerca de 350 mil familias que viven de pequeñas explotaciones de leche, reciban una mayor solidaridad y responsabilidad social para quienes los proveen.

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