|Lunes, septiembre 22, 2014

El Mercado de Divisas  

El mercado de divisas cumple dos funciones principales, la primera es convertir la moneda de un país en la moneda de otro; la segunda es la de ofrecer un poco de seguridad contra el riesgo cambiario que consiste en la protección a ciertos movimientos impredecibles en el tipo de cambio.

Cada país tiene una moneda en la que fija el precio de los bienes y servicios, cuando una persona natural o jurídica cambia una moneda por otra, participa en el mercado cambiario. Además, con el tipo de cambio se comparan los precios relativos de bienes y servicios en distintos países.

El mercado cambiario también sirve para que las empresas internacionales realicen pagos a compañías extranjeras en otras monedas, para que éstas puedan invertir sus excedentes de efectivo a corto plazo en mercados de dinero y para que se realice especulación de divisas que consiste en el movimiento a corto plazo de fondos de una moneda a otra, con la esperanza de obtener una utilidad de los movimientos del tipo de cambio.

La segunda función del mercado cambiario es la de proveer seguridad ante los riesgos cambiarios, que son la posibilidad que las fluctuaciones imprevistas del tipo de cambio tengan consecuencias adversas para una empresa.

Cuando dos partes aceptan cambiar moneda y cierran el trato de inmediato, se dice que la transacción es un tipo de cambio spot; éste es la tasa a la que una casa de cambio convierte una moneda por otra cierto día.

El tipo de cambio spot varía diariamente, aunque su variación es ligera en periodos tan breves. Además, el valor de la moneda se determina por la interacción de la demanda y la oferta de esa moneda, respecto a la demanda y la oferta de otras divisas.

Cuando dos partes acuerdan cambiar monedas y ejecutar un trato en cierta fecha futura se realiza un cambio a futuro; los tipos de cambio que rigen en las transacciones a futuro se denominan tipos de cambio forward que se cotizan a 30, 90 y 180 días. Cuando una empresa firma un contrato de tipo forward se asegura contra la posibilidad de que los movimientos cambiarios afecten la rentabilidad de una transacción cuando se concrete, por lo tanto se aseguran contra el riesgo.

Las divisas swaps son la compra y venta simultánea de cierta divisa con el valor de dos fechas. Los swaps se cambian entre empresas internacionales y sus bancos, entre bancos y entre gobiernos, cuando es deseable cambiar una moneda por otra durante cierto tiempo sin incurrir en riesgos cambiarios. Una clase común se swap es la de tipo spot por tipo forward.

El mercado de divisas es una red mundial de bancos, corredores y casas de cambio conectados a través de sistemas electrónicos de comunicación. Cuando las empresas desean convertir divisas, acuden a sus bancos en lugar de ir directamente al mercado; éste crece a un ritmo acelerado como consecuencia del aumento general del volumen del comercio y de las inversiones internacionales.

Los centros cambiarios más importantes del mundo son: Londres con el 31% del total de las actividades, Nueva York con el 19%, Tokio con el 8% y Singapur con el 5%. Los principales centros secundarios son Zurich, Francfort, Paris, Hong Kong y Sidney.

El mercado cambiario tiene varias características que lo destacan, la primera es que nunca duerme, la segunda es que está integrado con varios centros comerciales que significa que no hay una diferencia importante entre los tipos de cambio cotizados en ellos, y la tercera, es que el dólar estadounidense desempeña una importante función ya que la mayoría de las transacciones tienen de un lado al dólar.

Los tipos de cambio se determinan por la demanda y la oferta de una moneda en relación con la demanda y la oferta de otra. Al entender cómo se determinan los tipos de cambio, se pueden pronosticar sus movimientos. Como las variaciones a futuro de los tipos de cambio influyen en las oportunidades de exportación, la rentabilidad de los tratos internacionales de comercio e inversión, y la competitividad en el precio de las importaciones, es información valiosa para una empresa multinacional.

Generalmente, las teorías económicas de los movimientos del tipo de cambio concuerdan en que existen tres factores significativos en los movimientos futuros de una moneda: la inflación de un país, las tasas de interés y la psicología del mercado.

Para entender la relación entre los precios y los movimientos del tipo de cambio, se debe explicar la ley del precio único, que afirma que en los mercados competitivos sin costos de transporte ni barreras al comercio, los productos idénticos vendidos en países distintos deben ofrecerse al mismo precio si éste se expresa en la misma moneda.

Si la ley del precio único fuera válida para todos los bienes y servicios, podría calcularse el tipo de cambio de la paridad del poder adquisitivo (PPA) de cualquier grupo de precios. La PPA permite comparar los precios de los productos idénticos en monedas diferentes para determinar el tipo de cambio real en mercados eficientes.

Cuando se puede predecir cuál será la tasa de inflación de un país, también se puede pronosticar cuánto variará el valor de una moneda en relación con otras monedas, es decir, tu tipo de cambio.

El ritmo de aumento del circulante de un país determina su tasa de inflación futura; por consiguiente, al tomar la información sobre el aumento o disminución del dinero en circulación en manos del público se pueden pronosticar las variaciones en el tipo de cambio de la moneda.

La inflación es un fenómeno monetario que ocurre cuando la cantidad de dinero en circulación aumenta más rápido que las existencias de bienes y servicios; es decir, cuando la oferta de dinero es mayor a la producción.

Un aumento gubernamental del circulante es equivalente a darle más dinero a las personas porque con ese aumento, es más fácil para los bancos comerciales pedir préstamos al gobierno, y más fácil para las empresas y particulares, pedir préstamos a los bancos. Este aumento del crédito incrementa la demanda de bienes y servicios, al no aumentar la producción, se produce inflación.

La teoría de la PPA dice que un país con una tasa de inflación elevada verá devaluarse su tipo de cambio. Otra forma de explicarlo es mediante el incremento relativo de la oferta de la moneda del país, ésta se devaluará en el mercado de divisas frente a las otras monedas que tengan un incremento más lento del circulante.

Existen varios estudios que demuestran una relación entre la inflación de los precios de un país y el tipo de cambio en el largo plazo, pero no sobre movimientos de corto plazo de los tipos de cambio (menos de 5 años).

La teoría de la PPA predice mejor las variaciones del tipo de cambio de países con tasas de inflación elevadas y mercados de capitales poco desarrollados. En cambio, es menos útil para predecir los movimientos del tipo de cambio entre monedas de naciones industrializadas con diferenciales pequeños en las tasas de inflación.

La incapacidad de esta teoría para encontrar una relación sólida entre las tasas de inflación y las variaciones del tipo de cambio se denomina el acertijo de la paridad del poder adquisitivo, varios factores influyen a esto: en la teoría se ignoran los costos de transporte y las barreras comerciales, muchas naciones están dominadas por un número determinado de empresas internacionales con suficiente poder en el mercado para ejercer alguna influencia sobre los precios, controlar los canales de distribución y diferenciar sus ofertas de productos entre países, por último, los gobiernos también intervienen en el mercado de divisas para influir en el valor de su moneda.

La proposición económica dice que las tasa de interés son un reflejo de las expectativas sobre las posibles tasas futuras de inflación. En países donde se espera que la inflación sea elevada, las tasas de interés también son elevadas, porque los inversionistas quieren una compensación por el declive del valor de su dinero.

El efecto de Fisher afirma que la tasa de interés nominal de un país (i) es la suma de la tasa de interés real que se solicita, (r), y la tasa de inflación esperada durante el tiempo que se prestan los fondos (p). Como predice el efecto Fisher, existe una estrecha relación entre las tasas de inflación y las tasas de interés.

Si los inversionistas tuvieran la libertad de transferir capitales entre países, las tasas reales de interés serían las mismas en todos los países. Como se explicó anteriormente, en la teoría de la PPA hay un vínculo entre inflación y tipo de cambio, y como las tasas de interés reflejan las expectativas sobre la inflación, se deduce que debe existir también un vínculo entre las tasas de interés y el tipo de cambio.

Este vínculo se conoce como el efecto internacional de Fisher (EIF), que afirma que en dos países cualquiera, el tipo de cambio de referencia varía en la misma magnitud pero dirección opuesta a la diferencia de las tasas nominales de interés entre dichos países. En el largo plazo parece haber una relación directa entre los diferenciales de las tasas de interés y las variaciones subsiguientes en los tipos de cambio de referencia, pero en el corto plazo se presentan muchas desviaciones.

Las pruebas empíricas indican que ni la teoría de la PPA ni el efecto internacional de Fisher son buenos para predecir las variaciones de corto plazo de los tipos de cambio. Un motivo que sí lo hace es el efecto de la psicología de los inversionistas durante esas variaciones de corto plazo.

En los estudios realizados durante los últimos 10 años, se revela que varios factores psicológicos cumplen una función importante para determinar las expectativas de los participantes del mercado, así como los probables tipos de cambio futuros. Además, las expectativas cada vez más se vuelven realidad y se cumplen.

De acuerdo con dichos estudios, la psicología de los inversionistas y los efectos populares de la manada (los corredores se mueven en la misma dirección y al mismo tiempo), cumplen una función importante en la determinación de los movimientos de corto plazo del tipo de cambio.

Pronóstico del tipo de cambio

Existen dos corrientes utilizadas para realizar pronósticos del tipo de cambio: la corriente del mercado eficiente que afirma que los tipos de cambio forward son el mejor pronóstico del tipo de cambio spot y, por lo tanto, invertir en servicios especializados es un desperdicio de dinero.

La otra corriente es la escuela del mercado ineficiente, que afirma que las empresas pueden mejorar su cálculo del tipo de cambio futuro (según el tipo de cambio forward) en los mercados de divisas si invierten en servicios de pronóstico especializados.

Para muchos economistas, el mercado de divisas es eficiente al establecer los tipos de cambio, un mercado eficiente es aquel en el que los precios reflejan toda la información pública disponible. Por lo tanto, si los mercados son eficientes, los tipos de cambio forward son medios financiables de predicción de los tipos de cambio spot, lo que sustenta que las inexactitudes serán aleatorias.

Otra corriente de economistas cita pruebas en contra de la hipótesis del mercado eficiente, y piensan que el mercado de divisas es ineficiente. Un mercado ineficiente es aquel en que los precios no reflejan toda la información disponible; por lo tanto, en un mercado ineficiente, los tipos de cambio forward no serán los mejores medios de predicción del tipo de cambio spot.

Para realizar pronósticos especializados debe realizarse un análisis fundamental basado en complejos modelos econométricos para predecir los movimientos de los tipos de cambio. Las variables de estos modelos son la inflación, las tasas de interés y el aumento del circulante.

Otra forma de realizar los pronósticos es mediante el análisis técnico, que toma datos de precios y volúmenes para determinar tendencias históricas, que espera se prolonguen en el futuro; este modelo no considera los factores económicos fundamentales, sólo se basa en la premisa de que en el mercado hay tendencias y movimientos analizables, y que los movimientos y tendencias anteriores sirven para predecir los futuros.

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