|Domingo, octubre 26, 2014

Proceso Productivo Agrícola: Caracterización general  

El ciclo de producción se inicia con las actividades de pre-labranza y labranza, contándose entre las primeras la destrucción de socas cuya no realización, favorece el desarrollo de plagas con efectos negativos sobre la producción y sus costos. Respecto a la segunda, es relevante tener conciencia sobre el manejo mecanizado de los recursos suelo y agua del perfil del suelo, para su conservación y porque además, la intensidad de la labranza tiene relación con el desarrollo del cultivo y su nivel de productividad, la dinámica de la población de malezas y el comportamiento de plagas y patógenos del suelo.

Otro aspecto importante del ciclo está relacionado con los sistemas de siembra para la obtención de las poblaciones adecuadas y el mantenimiento de estas. Actualmente se viene incrementando el uso de la siembra directa o siembra sin labranza como práctica estratégica para la conservación del suelo y la reducción de costos, técnica que se ve favorecida con el uso de variedades transgénicas resistentes o tolerantes a herbicidas.

Para el caso de cosecha mecánica se requiere que la siembra tenga las distancias entre surcos según el tipo de cosechadora. De la misma manera las variedades utilizadas deben ser de maduración uniforme.

En sus primeras etapas el cultivo es demasiado vulnerable en su desarrollo radicular si la labranza y la nutrición no han sido adecuadas e igualmente, la parte aérea es frágil a la acción de plagas, patógenos y malezas así como a los factores ambientales adversos.

Con relación a la etapa de más rápido crecimiento del cultivo, es necesaria una adecuada y oportuna fertilización, un control integrado de plagas, especialmente las que atacan el área foliar, así como un adecuado control de malezas hasta el cierre del cultivo.

Es vital tener presente que el manejo y control de plagas tiene que ser amigable con el medio ambiente con el fin de causar bajo impacto en la fauna benéfica y la menor contaminación a los recursos naturales.

Como en casi todos los cultivos, el periodo de formación de las estructuras florales y los frutos es crítico, en términos de requerimientos nutricionales, agua y protección sanitaria. Para el caso del algodonero esta etapa conocida como floración y desarrollo de cápsulas, es de especial cuidado, pues de ella depende en parte el nivel de producción. El cuidado de estas estructuras exige de un riguroso seguimiento para tomar oportunamente medidas adecuadas con el fin de evitar el fenómeno conocido como derrame (caída) de botones florales y cápsulas provocado por plagas, patógenos y estrés hídrico.

En la etapa de maduración de cápsulas, fibra y en la cosecha se requiere evitar daño, manchado y contaminación de la fibra que afecten su calidad, así como los factores que inducen la caída de la mota ocasionando pérdidas en la producción. Estos requisitos se deben tener en cuenta tanto para la cosecha mecánica como manual. Para el primer caso es necesario disponer de personal especializado que conozca la máquina y sus calibraciones con el fin evitar pérdidas de cosecha y alcanzar una buena eficiencia en su operación.

Segmentación de los sistemas productivos agrícolas Análisis de productividad, costos y eficiencia.

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