|Jueves, agosto 21, 2014

Generalidades sobre las Moscas de la Fruta  

Entre más de cien familias del orden Díptera, la familia Tephritidae, a la cual pertenece la mosca de la fruta, es la de mayor importancia económica, comprende aproximadamente 4000 especies distribuidas en áreas tropicales y subtropicales. Las conocidas como moscas de la fruta pertenecen a diversos géneros, entre los cuales Dacus, Rhagoletis, Ceratitis, Bactrocera, Anastrepha y Toxotrypana, son los principales (8).

La mosca causa daños físicos directos en la pulpa de las frutas, producidos por las larvas y daños secundarios causados por la entrada de microorganismos patógenos, además de implicaciones indirectas tales como las medidas cuarentenarias y los tratamientos de poscosecha.

El programa de detección y manejo de moscas de la fruta desarrollado por el Instituto Colombiano Agropecuario ICA, tiene como componentes básicos: detección, aplicación de medidas cuarentenarias, aplicación de medidas de control y divulgación masiva. La detección hace referencia a las labores de trampeo y muestreo de frutos que conducen al reconocimiento de especies, distribución y relación de hospederos, para determinar cuales son las áreas libres de la plaga o áreas de baja prevalencia donde la plaga está presente pero en bajas poblaciones. Las medidas cuarentenarias se usan como medidas de regulación, mientras que las medidas mitigadoras sirven para disminuir el riesgo.

Este documento presenta las principales características de la plaga, los mecanismos para su detección y control y proporciona los elementos básicos para la implementación de un programa útil para productores, técnicos y personas involucradas en el proceso, que permitan la obtención de productos de buena calidad y un avance en el desarrollo de métodos que generen información importante para la toma de decisiones.

Punto básico de cualquier programa de manejo integrado de moscas de la fruta es la identificación correcta de la plaga. Aunque en todos los casos el daño es el mismo (larvas dentro del fruto), cada especie muestra características diferentes de comportamiento e invasión. La identificación correcta de la plaga permite diseñar estrategias adecuadas de control (1).

1.1 Taxonomía

En el orden Díptera, la superfamilia Tephritoidea se encuentra agrupada dentro del infraorden Muscomorpha (Cyclorrhapha), de la sección Schizophora (sensu McAlpine, 1989), la cual comprende nueve familias relacionadas en tres clados: el primero contiene solamente a los Lonchaeidae; el segundo que incluye a los Richardiidae, Pallopteridae y Piophilidae; las familias incluidas en estos clados también se les ha denominado como Tephritoidea inferiores. El tercer clado relaciona a los Ulidiidae (= Otitidae), Platystomatidae, Tephritidae, Pyrgotidae y Tachiniscidae. Los integrantes de la familia Tephritidae son conocidos comúnmente como “verdaderas moscas de la fruta”, se encuentran distribuidas a través de las regiones tropicales y templadas de todo el mundo, y sólo están ausentes en las zonas polares. Esta familia constituye el grupo más diversificado de todas las familias de Tephritoidea, representada por 471 géneros y 4257 especies. El género Anastrepha constituye el grupo más diverso de todos los Tefrítidos nativos de América, con 197 especies descritas a la fecha (4). Según Norrbom (2003), existen 202 especies descritas.

1.2 Ciclo Biológico y Hábitos

Las moscas de la fruta tienen un ciclo de vida completo (holometábola), es decir, atraviesan por cuatro estados biológicos diferenciables: huevo, larva, pupa y adulto (Figura 1).

ciclo biologico de las moscas de la frutaFigura 1. Ciclo biológico de las moscas de la fruta.

El ciclo de vida de las moscas de la fruta se inicia cuando las hembras adultas ovipositan (figura 2) bajo el pericarpio (cáscara), el estado de huevo de las moscas de la fruta tiene una duración que está en función de las condiciones ambientales y varía de 2 a 7 días en verano y de 20 a 30 días en invierno, al final de los cuales eclosionan y emergen las larvas (gusanos) las mismas que comienzan a alimentarse del fruto (9).

oviposicion de las moscas de la fruta

A. Anastrepha grandis (Macquart).

B. Bactrocera dorsalis (Hendel).

Figura 2. Oviposición de las moscas de la fruta.

El estado larval atraviesa por tres estadíos, con una duración de 6 a 11 días; dependiendo de las condiciones ambientales, la larva madura del tercer estadío abandona el fruto, esta situación es usualmente coincidente con su caída, la larva al abandonar el fruto, se entierra a 2-3 centímetros de profundidad del suelo y se transforma gradualmente en pupa.

El estado de pupa tiene una duración de 9-15 días aunque durante el verano y en condiciones de baja temperatura se puede prolongar por meses. Durante esta fase ocurre la transformación gradual en adulto al interior del pupario. Una vez alcanzada la madurez fisiológica, el adulto emerge del pupario, rompiendo éste con el “ptilinum”, que es una membrana ubicada en la parte frontal de la cabeza, la misma que se dilata para romper la piel del pupario y permitir la emergencia del adulto. El adulto puede llegar a vivir hasta tres meses bajo condiciones favorables y tener hasta doce generaciones por año (9).

HUEVO: Puede diferir en forma y tamaño en las distintas especies, pero por lo general son de color blanco cremoso, de forma alargada y ahusada en los extremos (figura 3); su tamaño es menor de 2 mm y en algunos casos el corion se encuentra ornamentado (1).

 huevos de moscas de la fruta

A. Anastrepha obliqua (Bar = 120 mm).

B. Anastrepha fraterculus (Bar = 115 mm).

Figura 3. Huevos de moscas de la fruta.

LARVA: su longitud varía de 3 a 15 mm. Muestran forma ensanchada en la parte caudal y se adelgazan gradualmente hacia la cabeza; son de color blanco a blanco amarillento. Su cuerpo está formado por 11 segmentos; tres corresponden a su región torácica y ocho al abdomen, además de la cabeza. La región cefálica presenta espínulas, y en algunos o en todos los segmentos del cuerpo se observan bandas de ellas a su alrededor (figura 4). La cabeza no se encuentra esclerosada, es pequeña, retráctil y en forma de cono.

 larvas de moscas de la fruta

A. Larva de Ceratitis capitata (Wiedemann).

B. Melocotón infestado con larvas
de Ceratitis capitata (Wiedemann)

 Figura 4. Larvas de moscas de la fruta.

En su parte anterior las larvas llevan antenas y papilas sensoriales. Las mandíbulas son dos ganchos esclerosados paralelos que se distinguen sin dificultad en la abertura oral y casi completamente cubiertos por labios, los cuales forman una serie de membranas carnosas con la apariencia de abanico, llamadas carinas bucales. Conforme crecen y se alimentan, forman una serie de galerías en la pulpa del fruto que al oxidarse producen la proliferación de bacterias y otros microorganismos que crean zonas necróticas, fibrosas y endurecidas de color café (figura 5), que muchas veces se confunden con galerías de barrenadores.

proliferacion de bacteriasFigura 5. Larvas de moscas de la fruta

PUPA: es una cápsula cilíndrica, con 11 segmentos (figura 6), el color varía en las distintas especies, presentando varias tonalidades, combinaciones entre café, rojo y amarillo, su longitud es de 3 a 10 mm. y su diámetro de 1.25 a 3.25 mm.

 pupas de moscas de la fruta

A. Pupas en el suelo.

B. Pupas de A. ludens (Loew)

Figura 6. Pupas de moscas de la fruta.

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