REVISTA DE GASTROENTEROLOGÍA
ENFERMEDAD DE CROHN
DIETA ELEMENTAL
Las dietas elementales, las formulas enterales basadas en aminoácidos y las dietas poliméricas han demostrado que inducen la remisión en pacientes con EC activa en grado comparable a los esteroides (115). Aunque el mecanismo no es claro, parece que estos nutrientes de rápida absorción, en forma de aminoácidos, dextrosa o maltodextrinas y triglicéridos de cadena media y corta producen un bypass médico permitiendo que la mucosa inflamada de las porciones más bajas se recupere al disminuir la exposición a los antígenos de la dieta( 115-116). Otros mecanismos propuestos han sido la modificación de la flora intestinal (116) y la disminución de la permeabilidad de la mucosa intestinal (117). En tres estudios aleatorizados controlados la dieta elemental demostró ser tan eficaz como los esteroides en pacientes con EC activa ( 118-120). Las dietas poliméricas presentan tasas de éxito comparables a la dieta elemental. Las fórmulas enterales basadas en aminoácidos no han demostrado esta misma efectividad (115). En CU no han demostrado utilidad terapéutica diferente a la de mejorar el estado nutricional (115).
Cuando se decida la nutrición enteral como tratamiento, la mejor opción es la dieta elemental, indicada en los pacientes hospitalizados y bajo la supervisión del grupo de soporte nutricional. La tolerancia Inicialmente no es buena pero mejora con la recuperación. Puede administrarse por vía oral o por sonda nasogástrica. La concentración debe incrementarse gradualmente para prevenir la diarrea inducida por hiperosmolaridad (115). Si no hay respuesta en 7 a 10 días, el tratamiento debe suspenderse y cambiarse por otro y cuando hay buena respuesta, debe continuarse al menos por 4 semanas (115).
En conclusión la terapia nutricional enteral es una alternativa en la EC activa puesto que logra índices de respuesta similares a los alcanzados con esteroides sin los efectos tóxicos de estos (115, 118). Su elevado costo y su poca tolerabilidad son los principales impedimentos para su uso rutinario. La mayor utilidad se consigue en enfermedad del intestino delgado no complicada. Cuando coexisten fístulas o enfermedad peri-anal deben complementarse otras medidas de tratamiento (115).
Heparina. En años recientes la heparina ha sido utilizada en el tratamiento de algunos pacientes con EII. El interés por esta terapéutica se deriva del trabajo de Gaffney (121) al encontrar una dramática resolución de CU en un paciente resistente a prednisona y sulfasalazina, que fue tratado con heparina., para una trombosis profunda. Posteriormente este mismo autor informó que 16 de 17 pacientes respondieron a la heparina clínica e histológicamente (122).
Con relación a la EC, recientemente se encontró que 7 de 13 pacientes (54%), mejoraron (IAEC <150) y otros 3 tuvieron significativa mejoría subjetiva (123). Probablemente las propiedades anticoagulantes y anti-inflamatorias de la heparina sean las responsables de los efectos observados, si se tiene en cuenta que en la EC se ha encontrado trombosis microvascular que tiene relación con vasculitis y activación de factores procoagulantes que pueden contribuir a la patogénesis de la entidad (123).