REVISTA COLOMBIANA DE CIRUGÍA
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EXPERIENCIAS CLÍNICAS |
Carcinoma Papilar en Quiste del Conducto Tirogloso
Reporte de 2 casos
VERGNAUD j. p., MD;
RESTREPO s., MD; BERNAL j., MD, SCC;
PENAGOS s., MD; LOPERA c., MD.
Doctores: Jean
Pierre Vergnaud, Resid. Cirug. Gral. Inst.
Cienc. Salud C.E.S.;
Susana Restrepo, Patóloga
Hosp. Pablo Tobón Uribe, Clín. S.O.M.A;
Jorge Bernal, Ciruj. Gral.,
C.E.S. Simón Penagos, Resid. Cirug. Gral., C.E.S;
Carlos Lopera, Resid Cirug.
Gral., C.E.S. Medellín, Colombia.
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Palabras clave: Carcinoma papilar del tiroides, Quiste del conducto tirogloso, Masa cervical de la línea media. |
El carcinoma del conducto tirogloso es una entidad rara. Alrededor de 200 casos han sido reportados desde 1915. Todos los tipos de carcinoma descritos en la glándula tiroides ocurren en los quistes del conducto tirogloso, excepto el carcinoma medular. En este artículo, reportamos 2 nuevos casos de carcinoma papilar originados en un quiste tirogloso. Ambos con una masa en la línea media de cre-cimiento acelerado como síntoma inicial. Uno de estos tenía extensión a un ganglio linfático submandibular. A esta paciente se le realizó la resección del quiste, tiroidectomía total, vaciamiento ganglionar submandibular bilateral y resección en cuña del hioides. A la otra paciente, con un carcinoma localizado en el ducto, se le realizó un proce-dimiento de Sistrunk.
INTRODUCCIÓN
La migración progresiva hacia abajo de la glándula tiroides a lo largo de la línea media del cuello origina el ducto tirogloso que se extiende desde el foramen ciego, hasta el istmo tiroideo. En este ducto pueden persistir remanentes del tejido tiroideo (32). El quiste del conducto tirogloso (QCT) es una entidad común; sin embargo, la enfermedad maligna en éste es rara; sólo 200 casos han sido informados desde 1915 (11, 21, 24).
La prevalencia del carcinoma en los QCTs resecados es menor del 1% (6, 11). La neoplasia maligna ocurre principalmente entre los 20 y 50 años de edad, con un rango que varía de 6 a 81 años. La incidencia es mayor en el sexo femenino, con una proporción que oscila entre 1.5 y 9 mujeres por cada hombre (9, 13, 22, 25). Usualmente la enfermedad no se diagnostica antes de la cirugía, pero debe ser sospechada en un paciente con una masa de rápido crecimiento en la línea media del cuello o en un paciente con un QCT asociado a linfadenopatías cervicales (3, 8, 30, 31).
La mayoría de estos tumores son adenocarcinomas de bajo grado de malignidad y estos persisten por largo tiempo limi-tados a su pared (23). El más común es el carcinoma papilar, en 85% de los casos, y su comportamiento biológico es el mismo que el de los tumores localizados en la glándula (1, 13, 16, 17, 29). El origen de esta neoplasia probablemente se relaciona con la presencia de tejido tiroideo en el quiste, que ocurre entre el 7 y el 63% de los casos (13, 16). Este tejido es funcional en un tercio de los pacientes (7).
Las otras clases de carcinomas son histológicamente dife-rentes a la glándula misma: el carcinoma de células esca-mosas ocurre más frecuentemente (5%), y el carcinoma anaplásico con menos frecuencia (1%) (3, 15, 20, 30). Del 11 al 33% de los pacientes presentan tumores sincrónicos en el tejido tiroideo remanente (11, 13, 33). Las metástasis a los ganglios linfáticos regionales se presentan entre el 10 y el 20% de los casos, y sólo la mitad de ellos son diagnosticados antes de la cirugía (9, 12, 16).
Caso 1
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Paciente de sexo femenino de 22 años de edad con 7 meses de crecimiento de dos masas cervicales, submandibular izquierda y suprahioidea inmediatamente a la derecha de la línea media, ambas móviles, firmes, indoloras y sin cambios inflamatorios. El ultrasonido mostraba una masa sólida submandibular y una masa quística en la línea media. Esto confirmó el diagnóstico de QCT. Una biopsia excisional de la masa submandibular reportó metástasis linfática de carcinoma papilar tiroideo (Figura 1). |
Figura 1. Metástasis linfática del carcinoma papilar. |
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Figura 2. Glándula tiroides con su lóbulo piramidal y el quiste tirogloso. |
A la paciente se le realizó tiroidectomía total, resección del quiste y del lóbulo piramidal que unía estas dos estructuras, así como la porción media del hioides y los ganglios submandibulares bilateralmente (Figura 2). Macroscópicamente la glándula tiroides era normal y el quiste mostraba múltiples septos o tabiques (Figura 3).
Figura 3. quiste tirogloso (cabeza de flecha) y el componente neoplásico (flecha). |
Microscópicamente el quiste contenía el carcinoma papilar; la glándula tiroides y los ganglios linfáticos no mostraron compromiso neoplásico (Figura 4).
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Figura 4. Componente maligno (carcinoma papilar) en el interior del quiste tirogloso. |
Caso 2
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Paciente de sexo femenino de 59 años de edad, con una masa de crecimiento progresivo en la línea media del cue-llo, de 4 meses de evolución. Se diagnosticó un QCT. Una gamagrafía con I¹³¹ mostró captación normal de la glándula tiroides y no captación por la masa patológica. Se realizó una resección del quiste, la porción media del hioides y del lóbulo piramidal que unía ambas estructuras, según la técnica de Sistrunk. Histológicamente el quiste contenía un carcinoma papilar en su pared sin evidencia de tejido tiroideo en el interior (Figura 5). |
Figura 5. Pared del quiste tirogloso con remanentes de superficie interna epitelizada y el carcinoma papilar. |