LA TERAPIA DE SUPLEMENTACION HORMONAL

Las principales indicaciones para el uso de terapia hormonal en las mujeres menopáusicas son el tratamiento de las oleadas de calor y rubor, la atrofia vaginal, en la prevención de la osteoporosis y enfermedades cardiovasculares en mujeres predispuestas.

Las hormonas femeninas han demostrado ser capaces de mejorar dramáticamente los síntomas de calor, rubor, y disminuir la atrofia vaginal y la propensión a las infecciones urinarias en un alto porcentaje de mujeres. Así mismo, especialmente cuando son administrados en los primeros años después de la menopausia, los estrógenos detienen la osteoporosis, e inclusive pueden inducir un aumento de la densidad de los huesos. En estos casos, los estrógenos se deben administrar junto con suplementos de calcio, que mejoran aún más la consistencia ósea.

Con frecuencia la actividad sexual de la mujer postmenopáusica se restablece con el uso de hormonas femeninas. El efecto no sólo se reduce a una mejoría en la lubricación de la vagina, lo que evita el dolor, sino también un cambio en el comportamiento que le permite aceptar con mayor naturalidad su sexualidad, inclusive después de los sesenta años. La mayoría de las mujeres tratadas con estrógenos registran una mejoría importante de su estado afectivo, experimentando disminución de la irritabilidad y depresión y mejorando su estado general de bienestar.

De importancia capital es el hecho de que usar estrógenos en la menopausia puede reducir significativamente el riesgo de sufrir infarto de miocardio, gracias al control sobre los niveles de colesterol y otras grasas de la sangre.

Algunos efectos indeseables pueden aparecer con el uso de hormonas después de la menopausia. El más común es la reaparición del sangrado menstrual, lo que para algunas mujeres constituye una molestia. Sin embargo, como es obvio, aquellas que han sido sometidas a remoción quirúrgica de su matriz no van a volver a presentar menstruación. Igualmente, se ha mencionado la posibilidad de que en algunas mujeres se desarrolle, con los años, cáncer del endometrio. Sin embargo, este efecto es contrarrestado con la administración simultánea de progesterona, que evita que la acción sostenida de los estrógenos vaya a estimular exageradamente al útero.

En suma, los beneficios de utilizar suplementos de hormonas en el climaterio o postmenopausia superan con creces el riesgo potencial de producir alteraciones en el útero o en las venas. La mejoría en la calidad de vida de la mujer que se prepara a vivir las tres o cuatro décadas que siguen a la desaparición de sus menstruaciones es inmensa.

Usted puede ser una de las muchísimas mujeres que se benefician del uso de hormonas femeninas y de otras muchas alternativas de tratamiento del climaterio, haciendo que esos años sean de los mejores y más productivos de su vida.

"consulte a su médico sobre las posibilidades y alternativas que existen
para su caso especial"