FACTORES DE RIESGO
Nadie entiende exactamente porque el cáncer de seno escoge unas familias y otras no, pero los médicos están mejorando las técnicas de predicción para saber cual de nosotras está más susceptible a padecerlo. Cualquiera puede ser la razón subyacente, la historia familiar desempeña un papel importante. Si su madre o su hermana, o ambas, han tenido cáncer de seno, sus posibilidades de estar en riesgo están entre 10 a 15 veces mas elevadas que las de aquella mujer cuyas familiares han estado libres de cáncer. El cáncer de seno en una pariente más lejana, tal como una prima, no se considera actualmente como un factor de riesgo.
A mayor edad mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad aterradora. El cáncer de seno ocurre muy rara vez antes de los 20 años. Las posibilidades de desarrollarlo aumentan de manera gradual después de esa edad, nivelándose un poco después de la menopausia, después empieza a retomar fuerza para elevarse hasta pasados los 65 años. Hoy en día, muchos médicos creen que la edad empieza a ser una condición seria después de los 40 años, especialmente entre los 40 y los 44 años, y otra vez después de los 60 años.
Entre mas tiempo una mujer permanezca fértil, mayor el riesgo de desarrollar cáncer de seno. Si su menarquia ocurrió temprano(antes de los 12 años), y su menopausia comenzó tarde (después de los 55 años), o ha sido fértil por mas de 30 años, Usted se encuentra en el grupo de alto riesgo.
Algunos médicos e investigadores médicos especulan que los factores, que eventualmente dispararán el desarrollo del cáncer de seno, comienzan a trabajar tan pronto una niña entra en la pubertad. El proceso continúa hasta que alcance la década de los 40 años.
Parece ser que el embarazo detiene el proceso en ciertas circunstancias. Entre mas joven una mujer complete su primer embarazo a término, menor es la probabilidad de contraer la enfermedad. Por ejemplo, el riesgo para que una mujer, durante su vida fértil, desarrolle cáncer de seno disminuye hasta casi un 70% cuando ella haya tenido un bebé antes de los 18 años. Este efecto benéfico la protege constantemente durante la década de los 20 años y parece desaparecer por completo cuando llega a la década de los 30 años.
Las mujeres que tienen su primer hijo después de los 35 años, doblan la probabilidad de desarrollar cáncer de seno, al igual que la niña que tiene un bebé en la pubertad. De hecho, posponer el nacimiento de un hijo hasta la década de los 30 años parece aportar mas riesgo que nunca haber tenido un hijo.
Aunque algunos informes parecen indicar que las mujeres con un hijo único o dos hijos están en algún riesgo mayor tener mas hijos o una familia grande no reducirá las probabilidades de padecer de cáncer de seno. Así como tampoco disminuye el riesgo el aborto. Y que decir de la creencia, muy difundida, de que una madre que alimente a su bebé con leche materna, estará protegida del cáncer de seno?. Hoy en día, esa creencia, todavía se está debatiendo científicamente.
Al igual que una maternidad temprana, la remoción de los ovarios parece ofrecer alguna protección contra el cáncer de seno. Si los ovarios de una mujer son retirados quirúrgicamente, mientras ella se encuentra todavía entre sus 25 a 30 años, sus probabilidades de padecer cáncer de seno disminuyen hasta en un 75%. Los beneficios, reductores del riesgo, de esta operación declinan constantemente a medida que la mujer se aproxima a los 40 años, después desaparecen por completo.
Otros factores predisponentes son más difíciles de determinar. Por ejemplo, el cáncer de seno es más común en las mujeres de raza caucásica y ocurre mucho menos en asiáticas. Pero a pesar de una tasa muy baja de cáncer de seno entre las japonesas que permanecen en la casa, el riesgo aumenta peligrosamente entre aquellas que se van a vivir a los Estados Unidos, un fenómeno que ha convencido a algunos científicos de una relación entre el medio ambiente y el desarrollo de la enfermedad.
El cáncer de seno también ocurre, con mayor frecuencia, entre las mujeres con sobrepeso, citadinas, y entre aquellas que previamente hayan tenido cáncer de seno del otro seno, ovario, endometrio( una capa del útero). Las mujeres de familias ricas también enfrentan un riesgo elevado de contraerlo, quizás debido a que pueden tener acceso a comer alimentos ricos en grasas que elevan los niveles de estrógeno en el cuerpo. Se piensa que esta hormona femenina promueve el crecimiento de un cáncer de seno una vez este haya iniciado.
Como el seno es vulnerable, en extremo, a los efectos de la radiación, la exposición previa a radiación incrementa las probabilidades de cáncer de seno, especialmente en las mujeres expuestas antes de los 30 años. Una exposición de una adolescente es preocupante.
Sus probabilidades de padecer cáncer de seno aumentan aun más, probablemente, con cada factor de riesgo adicional que usted tenga, pero los expertos no están seguros en cuanto. Si usted tiene aunque solo sea un factor de riesgo, el paso mas seguro es hacerse examinar regularmente, cada 3 a 6 meses, sus senos, para que en el caso de un desarrollo de cáncer de seno, este pueda ser detenido a tiempo.
Los investigadores han gastado décadas investigando el papel de la hormona natural femenina, estrógeno, y el de las píldoras anticonceptivas que lo contienen, en el desarrollo del cáncer de seno. Después de todos estos años, sin embargo, no hay aun una respuesta clara.
En el presente, los expertos no tienen evidencia en cuanto a que los anticonceptivos orales "disparen" el cáncer de seno(aun cuando el estrógeno ha originado tumores en animales de laboratorio). Un estudio dirigido por los Centros Federales para la Prevención y el Control de la enfermedad encontró que aun las mujeres en grupos de alto riesgo, que hayan empleado anticonceptivos orales durante periodos prolongados de tiempo, no presentan mayor riesgo de cáncer de seno que aquellas que no hayan tomado la píldora. Además, algunos estudios han encontrado que los anticonceptivos orales que combinan estrógenos con otra hormona, podrían ofrecer realmente alguna protección contra el cáncer de seno.
Un científico ha dicho que si la píldora promueve el cáncer de seno, ya deberíamos haber visto un incremento en la enfermedad. Hay, sin embargo, un par de condiciones; los médicos aun recomiendan tener cuidado a las mujeres mayores de 35 años, a quienes se les advierte que no usen anticonceptivos orales debido a múltiples razones, incluyendo la posibilidad creciente de un ataque fulminante. También se cree que el estrógeno puede acelerar el desarrollo de un cáncer de seno ya existente en mujeres genéticamente susceptibles. Y se ha encontrado que, una vez se presente un cáncer de seno, la hormona estimula su crecimiento en un porcentaje significativo de mujeres, especialmente en aquellas que desarrollen lesiones benignas del seno después de haber comenzado a tomar suplementos estrogénicos.
La remoción quirúrgica de los ovarios, lo cual crea una menopausia artificial y termina la producción natural de estrógeno, reduce en mucho el riesgo de desarrollar cáncer de seno, especialmente si la mujer se encuentra en +/- 35 años. Cerca de la mitad de las mujeres con cáncer de seno avanzado verán una remisión después de ese procedimiento.(Por otro lado, algunas mujeres han tenido una remisión o disminución mientras tomaban estrógenos).