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Durante las últimas décadas, la
humanidad entera ha enfocado gran atención sobre una nueva
enfermedad transmitible a la que se denominó "síndrome
de inmunodeficiencia adquirida" (SIDA) que se empezó a
propagar rápidamente y que se caracteriza por pérdida de
las funciones normales del sistema inmunitario o de defensa,
dando lugar a la aparición de las llamadas infecciones
oportunistas. Pasaron varios años antes de que se
descubriera que esta enfermedad se asociaba con la presencia
de un virus al que hoy se denomina "virus de
inmunodeficiencia humana" (VIH).
Los primeros se presentaban
predominantemente en homosexuales, personas con más de una
pareja sexual y usuarios de drogas intravenosas.
Posteriormente se empezó a manifestar en forma creciente en
todo tipo de personas.
La infección por el VIH ha sido un
desafío para la ciencia moderna. Por tratarse de un virus
que se introduce en el núcleo de las células humanas
resulta muy difícil de erradicar o eliminar. Además, las
posibilidades de desarrollar una vacuna todavía están muy
lejanas. Estas características le impusieron a la infección
unas implicaciones de fatalidad. No obstante, en los últimos
años se ha logrado avanzar considerablemente en tratamientos
que pueden detener efectivamente el avance de la enfermedad,
convirtiéndola en una infección tratable (aunque todavía
no hay cura definitiva). |
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Para entender lo que
ocurre en la infección por el VIH, es necesario repasar
algunos conceptos sobre: virus, reproducción celular y
sistema inmunitario o de defensa, ya que se trata de un
virus que afecta estos procesos.

Los avances de los
últimos años permiten
detener efectivamente el progreso de la
enfermedad, convirtiéndola en una
infección tratable.
Reproducción celular y ácidos nucleicos (ARN y
ADN)
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La existencia de los seres vivos depende
de la reproducción celular. Uno de los componentes esenciales de
este proceso son los denominados ácidos nucleicos ARN y ADN.
Para entender lo que
ocurre en la infección por el VIH, es necesario repasar
algunos conceptos sobre: virus, reproducción celular y
sistema inmunitario o de defensa, ya que se trata de un
virus que afecta estos procesos.
Los avances de los
últimos años permiten
detener efectivamente el progreso de la
enfermedad, convirtiéndola en una
infección tratable.
ARN son las iniciales de "ácido
ribonucleico". La función principal del ARN es dirigir la
formación de proteínas en la célula (Figura 1). Se trata de
una cadena de compuestos sencillos llamados
"nucleótidos". Los nucleótidos se comportan como las
letras de un alfabeto biológico. De acuerdo con el orden
particular que tengan los distintos nucleótidos en la cadena de
ARN se producirá una proteína específica. |

Figura
1. El ARN dirige la formación de proteínas en la
célula. El ADN determina al composición del ARN.
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ADN son las iniciales de "ácido
desoxirribonucleico". A semejanza del ARN, también está
conformado por una cadena doble de nucleótidos. El ADN, ubicado
principalmente en el núcleo celular, es el que normalmente
determina la composición del ARN (Figura 1). Por otra parte, los
genes (unidades portadoras de las características hereditarias)
están hechos de ADN. Cuando la célula de un individuo se
multiplica, las células hijas contienen copias idénticas del
ADN de la célula progenitora.
Sistema
inmunitario o de defensa
El ser humano posee una diversidad de
mecanismos para defenderse de agentes nocivos (infecciones o
sustancias tóxicas). Por ejemplo, la piel actúa como una
envoltura de difícil penetración por agentes externos. De la
misma manera, la acidez del estómago destruye o altera muchos de
los potenciales intrusos.
Otro componente importante del sistema de
defensa son los denominados glóbulos blancos. Entre ellos
tenemos varios actores. Por ejemplo los "macrófagos" o
células engullidoras de partículas extrañas o microorganismos
invasores. Al devorar a los intrusos puede destruirlos
directamente y/o avisarle a una parte especializada del sistema
de defensa sobre la presencia del visitante indeseable, para que
lo destruya.
Esta parte especializada del sistema
actúa principalmente a través de las células llamadas
"linfocitos T ayudadores", que se encargan de iniciar
la producción de "anticuerpos" (sustancia que ataca
los intrusos) o dirigir un ejército de "células
asesinas".
¿Qué es un virus?
Un virus es un agente infeccioso muy pequeño, compuesto de una
molécula de ácido nucleico (ADN o ARN) que se caracteriza por ser incapaz de
multiplicarse, de generar energía o de desarrollar cualquier actividad por sí solo. Para
sobrevivir (existir) debe invadir células y utilizarlas como fábrica para reproducirse.
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¿Qué es el VIH (HIV)?
La sigla VIH significa "virus de
inmunodeficiencia humana". El VIH está conformado por un núcleo que contiene
principalmente ácido ribonucleico (ARN), cuya función ya describimos y una enzima
denominada transcriptasa reversa. Las enzimas tienen como función facilitar o acelerar
ciertos procesos celulares. Estos elementos están contenidos dentro de una cápside
(cápsula) o envoltura externa en la que se encuentra expuesta la GP120, componente
especial de la célula (figura 2).
Este es un virus que se caracteriza por atacar específicamente a
cierto tipo de células del sistema inmunitario. Dicha particularidad obedece a que las
células inmunitarias como el linfocito y el macrófago, presentan en su superficie un
componente especial denominado CD4 que tiene afinidad específica (capacidad de acoplarse
entre sí como una llave y una cerradura) con la GP 120 viral. |

Figura 2. Estructura esquemática del VIH.
(TR=transcriptasa reversa) |
El contacto inicial entre virus y célula ocurre entre estos dos
elementos, la GP 120 del virus y el receptor CD4 del linfocito o del macrófago (figura
3). Luego el núcleo del virus penetra en la célula, liberando el ARN y la enzima
transcriptasa reversa (figura 4). Esta enzima inicia la producción de ADN a partir del
ARN viral. De ahí su nombre de transcriptasa reversa, ya que el proceso normal es
que el ADN determine la composición del ARN. La transcriptasa toma los nucleótidos del
medio para formar el ADN viral, utilizando como molde el ARN viral. El ADN formado se
incorpora en el ADN del núcleo celular, donde puede permanecer inactivo por algún tiempo
(figura 5).
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Figura 3. El VIH entra en contacto con
la célula. La GP120 del virus se acopla a la CD4 de la célula. |

Figura 4. Después del contacto inicial,
la membrana celular sufre modificaciones que le permiten al virus fusionarse y verter su
contenido al interior de la célula. |
PRODUCCIÓN DE ADN VIRAL

Figura 5. El ARN viral es liberado y la
transcriptasa reversa induce la síntesis de ADN, el cual se integra al núcleo celular.
Allí puede permanecer inactivo por tiempo variable o expresarse, llevando a la
producción de proteínas virales. (TR=Transcriptasa reversa).
Cuando se activa, usa los mecanismo celulares, algo
así como la fábrica celular, para producir réplicas del ARN y todos los componentes del
VIH, dando lugar a la formación de nuevos virus.
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Figura 6. Las proteínas y otras sustancias virales
se agrupan y forman un nuevo virus. Este requiere madurar para adquirir la capacidad de
infectar otras células. Este proceso depende de la proteasa (o proteinasa) viral. |
Los virus
recién formados se liberan de la célula y sufren un proceso de maduración regulado pro
una enzima denominada "proteasa" del VIH (figura 6). Al madurar, el virus
adquiere la capacidad para invadir otras células y continuar el ciclo invasivo.
VIH
y SIDA (AIDS)
Cuando el VIH invade una célula y la
convierte en una fábrica dedicada a la producción de nuevos
virus, la célula muere o pierde su función normal. En muchos
individuos el virus permanece con un ritmo moderado de
replicación. Mientras no exista una exagerada proliferación o
multiplicación del virus y se conserve una cantidad suficiente
de "linfocitos T ayudadores", elementos indispensables
para el buen funcionamiento del sistema de defensa, la persona
puede llevar una vida relativamente normal, sin sufrir
manifestaciones de la enfermedad. |
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