INTRODUCCIÓN
En Colombia la población de jóvenes entre los 10 a 19 años es de 8.000.000, uno de cada cinco habitantes es adolescente. La iniciación sexual es precoz tanto en varones (13 años), como en mujeres (14 años) y a pesar de un amplio conocimiento sobre métodos anticonceptivos (MAC) (42%), su uso es muy bajo entre los (las) adolescentes que tienen relaciones sexuales (8.2% en hombres y el 3.1% de mujeres). Solo uno de cada 10 adolescentes ha utilizado algún método en su primera relación.
El embarazo en adolescentes es la primera causa de consulta en la población femenina ubicada entre los 10 a 19 años. El 54% de las adolescentes que tienen relaciones sexuales ha quedado embarazada y se observan fenómenos de reincidencia del 20% antes de los 19 años. La tasa de natalidad adolescente se ha incrementado en los últimos 10 años significativamente; en 1987, el 7.5% de los nacimientos en Colombia fueron producto de embarazos en la adolescencia y para 1997, este porcentaje es del 17%, correspondiendo en su mayoría a las clases menos favorecidas, donde el nivel de educación, al igual que las redes socioeconómicas de apoyo son precarios.
La incidencia de aborto en la adolescencia es difícil de calcular dadas las condiciones de ilegalidad y por lo tanto de clandestinidad en que se practica en Colombia, sin embargo se calcula una cifra muy alta de 443 por 1000 embarazos. De igual manera, algunas fuentes reportan que de las mujeres que practican la prostitución en la ciudad de Bogotá, el 20% son jóvenes entre los 15 y 20 años y el 8.4% del total de trabajadoras sexuales, empezaron dicha actividad entre los 9 y 14 años de edad.
Un estudio sobre conocimientos, actitudes y creencias relacionado con Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), realizado por el ISS y Profamilia, muestra que el 38% de los adolescentes no saben qué son las ETS y cómo se transmiten, siendo este uno de los grupos de población de mayor vulnerabilidad al riego de infección, incluido el VIH-SIDA.
La población adolescente hacia la cual están dirigidas nuestras acciones, pertenece prioritariamente a estratos socioeconómicos bajos, carece de espacios comunitarios adecuados y suficientes para su desarrollo en áreas de educación, salud, recreación, aspectos todos necesarios para el mejoramiento de su calidad de vida, por lo cual nuestros proyectos intentan contribuir a la vivencia de una sexualidad sana, placentera y responsable.
En el contexto nacional los servicios que ofrece la ASCP, fortalecen el desarrollo y aplicación de los principios rectores de la Ley 100, como apoyo a la política de la reforma de la seguridad social, que enfatiza en planes y programas de promoción y prevención en salud, contribuyen a viabilizar acciones educativas y asistenciales, incluidas en el Plan de Atención Básica (PAB) y en el Plan Obligatorio de Salud (POS). Dichos programas se articulan con los existentes, particularmente desde el contexto de participación social, posibilitando en las comunidades la apropiación de sus derechos y deberes, eje central a partir del cual los y las adolescentes pueden construir proyectos de vida.
Conscientes de las necesidades insatisfechas que en el campo de la salud sexual y reproductiva, tienen los y las adolescentes colombianos, la ASCP ofrece a su consideración los proyectos desarrollados en sus años de experiencia, bajo la premisa de que es urgente asumir el reto de la promoción y prevención, labor que requiere un esfuerzo unificado y concertado entre quienes creemos en ellos como protagonistas principales en la construcción de un nuevo país.
LUCIA CASTRO CABRERA
Directora Ejecutiva