GUÍA DE MANEJO DEL PACIENTE OBESO
| PROPUESTA DE ASCOM |
La clasificación que se elija debe ser fácil y útil para definir un pronóstico y un tratamiento adecuado. Por lo tanto si se dispone de tallímetro, báscula y cinta métrica, se proponen los siguientes pasos encaminados hacia una clasificación:
1. Determinar el IMC para hacer el diagnóstico y enfocar el tratamiento. Si éste es mayor de 25 está en sobrepeso; si es superior a 30, ya es obesidad.
Un paciente con IMC mayor de 25 debe ser incluido en un protocolo de obesidad.
2. Es necesario observar la distribución de los depósitos de grasa para poderla clasificar así:
a. Global
b. Segmentaria
- Troncal-abdominal o androide
- Gluteofemoral o ginoide
La distribución segmentaria puede determinarse a través de la RAG que resulta de dividir la circunferencia de la cintura con aquella de la cadera.
Si esta relación es mayor de 0.9 en hombres y de 0.8 en mujeres se hace el diagnóstico de una obesidad de tipo androide, la cual se considera factor de riesgo para enfermedad coronaria.