Ana María es una mujer arriesgada, sensible, descomplicada, exigente, casera y muy maternalEs una paisa de pura cepa que cambió su amado Medellín por la fría Bogotá, sólo con la convicción de convertirse en una buena actriz..

 

.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

" Soy demasiado aferrada a la familia, tenía mamitis porque este trabajo lo condena a uno a la soledad que es en el fondo la realidad de este medio.  Uno conoce mucha gente pero no se profundiza con nadie, no se pasa de relaciones primarias y nunca sabes quién es tu verdadero amigo. Ni mis amigos de Medellín me volvieron a llamar porque creen que estoy muy ocupada y acompañada, pero aquí no tengo a nadie que me invite a salir ni que me llame, aparte de cosas de trabajo. Es un costo que hay que pagar".

.

Es de esas mujeres que entran a un lugar y de inmediato se siente su presencia: porque es una paisa que habla y habla haciendo chistes y no se cansa, y además, trata a todo el mundo con amabilidad y de inmediato se entrega a la gente. Tiene un rostro muy expresivo y un cuerpo con todo, absolutamente todo, muy bien puesto.  Es una cajita de música.

Debido a todos sus compromisos se vió obligada a radicarse en Bogotá, donde vivió al principio con unos tíos. 

Ana María Hoyos lleva dos años separada de su ex-esposo Orlando Pardo, no siente nostalgia de esa anterior relación, ya que piensa que ambos tuvieron su oportunidad de estar juntos y luego decidieron separarse. Ambos tuvieron tiempo para sanar, y ahora se quieren mucho. Comparten a su hijo y respetan el espacio de cada cual, Ana María lleva una vida muy rica viviendo sola con su hijo Juan Miguel.

Está muy contenta y conociendo a alguien, pero de su experiencia anterior dice que aprendió que no todo hay que decirlo ni mostrarlo, que hay cosas que se deben guardar para cada cual  " Soy egoísta y posesiva con lo que quiero y peleo por ello siempre y cuando me correspondan".

.

.

.