ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

 

  La hora de la comida

Se detecten o no situaciones o problemas hay algunos cambios que pueden hacer más agradable y fácil la hora de la comida.

 

La mesa

  • Establezca un ambiente de calma, reduzca las distracciones, los ruidos y los movimientos bruscos.

• Simplifique la mesa y su disposición, omita utensilios y condimentos innecesarios, entregue sólo uno a la vez, reduzca las preocupaciones retirando cuchillos, platos y utensilios que puedan romperse.

• Utilice colores vivos que contrasten con la mesa y hagan juego con los platos, pero evite diseños que confundan al paciente.

• Escoja utensilios y platos que sean fáciles de manipular.

• Asegúrese de que los platos estén bien ubicados y evite que se resbalen, puede usar un paño húmedo y colocarlos encima

 

La comida

• Escoja alimentos que se puedan coger con la mano, que sean nutritivos, fáciles de comer y que puedan picarse antes de servirse, esto evitará la necesidad de ayuda durante el tiempo de alimentación.

• Provea alimentos nutritivos que se puedan servir en una taza. La habilidad para sostenerla se conserva aún en estados severos. Malteadas y sopas pueden reemplazar un alimento.

• Pruebe comidas más frecuentes y pasabocas antes que comidas muy grandes.

• Provea alimentos llenos de color y que sean fácilmente distinguibles sobre el plato.

• Sirva sus alimentos favoritos con aromas placenteros, tal vez ellos le recuerden al paciente las antiguas comidas familiares.

 

• Darle los alimentos en pedazos fácilmente manejables. Si existen problemas al tragar consulte a su médico.

• Pruebe la temperatura de la comida y asegúrese de que no esté muy caliente o fría.

El día a día

Las comidas elegantes no siempre se ajustan a la realidad en la enfermedad de Alzheimer, eliminando el estrés de los hábitos alimentarios es posible lograr que el paciente coma con independencia y gusto. Sin embargo, cada día es diferente y lo que funciona un día puede no funcionar al día siguiente.

 

 

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