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LA ACELGA |
FRESCO Y SALVAJE |
La Acelga es
una planta con grandes hojas verdes y carnosas pencas blancas. Su origen
se sitúa posiblemente en las regiones costeras de Europa. Fueron los
árabes quienes iniciaron su cultivo hacia el año 600 a.C. Tanto los
griegos como los romanos conocieron y apreciaron las acelgas como
alimento y como planta medicinal. En la actualidad, Europa central y
meridional, y América del Norte, son las principales zonas productoras.
Las acelgas se
destacan nutricionalmente por su bajísimo valor calórico (sólo 20
kilocalorías por cada 100 gramos), pero también por las apreciadas
cantidades de vitamina C, ácido fólico y potasio. Tras la espinaca, es
la verdura más rica en calcio. La fibra también es un elemento
importante entre sus propiedades, el contenido en grasas es
prácticamente inexistente y carecen de colesterol.
En dietas de
adelgazamiento, las acelgas simplemente hervidas, al vapor o salteadas
con un poco de aceite de oliva, forman un plato muy recomendable. Por su
excelente aporte de folatos, es un alimento imprescindible en la dieta
de la mujer embarazada.
Por otra
parte, las hojas presentan propiedades laxantes y diuréticas, lo que
resulta beneficioso para un buen número de afecciones como
estreñimiento, hemorroides, hipertensión y retención de líquidos.
Sin embargo,
las acelgas contienen bastantes oxalatos. Por ello, deben consumirse con
moderación en caso de cálculos biliares.
El sabor de
las acelgas es similar al de las espinacas, aunque algo más suave. Las
hojas verdes y finas requieren menos de la mitad del tiempo de cocción
que las pencas blancas; por lo que es mejor separar previamente dichas
partes.
En Europa, y
de manera especial en Alemania, esta es una de las verduras más
apreciadas. Es utilizada de muy variadas formas: En cremas, ensaladas,
pastas, pizzas, guisadas con tomates, gratinadas y en tortilla. Le
recomendamos unas recetas sencillas para que compruebe las enormes
posibilidades gastronómicas de esta verdura relativamente desconocida en
nuestro medio.
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EL CALABACÍN |
FRESCO Y SALVAJE |
El calabacín es una sabrosa verdura que,
por su alto contenido en agua, tiene efectos diuréticos y es ideal como
complemento de comidas nutritivas y bajas en grasa. Se puede consumir de
variadas formas: gratinado al horno, en tortilla, en crema, o asado o
frito como guarnición de carnes y pescados.
Una de las características alimenticias
que convierten al calabacín en un alimento tan recomendable es su alto
contenido en vitamina C. Del mismo modo, es rico en ácido fólico, tan
necesario para la división celular, la formación de ADN, ARN y proteínas
en el organismo. A todas estas propiedades nutritivas hay que añadir su
alto contenido en fibra que lo convierte en un producto muy adecuado
para los que padezcan de estreñimiento.
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EL TOMATE |
FRESCO Y SALVAJE |
El tomate es la
hortaliza más cultivada del mundo en virtud de que se produce
prácticamente en todos los países y en todas las latitudes; es muy
versátil pues se aprecia tanto su consumo fresco como procesado; combina
excelentemente con una gran variedad de productos como quesos,
huevos, carnes, pastas y una buena parte de verduras y de hierbas
aromáticas y, de manera especial, porque es un alimento muy nutritivo y
saludable.
Además del sabor, hay buenas razones para consumir tomate. Es un alimento
poco energético: un tomate grande posee menos de 20 calorías, lo cual lo
hace indispensable en las dietas de adelgazamiento; aporta apreciables
cantidades de vitaminas C, B y E y contiene licopeno, un pigmento de acción
antioxidante, que le da el color rojo característico.
Numerosos estudios científicos han puesto de manifiesto que el licopeno
tiene propiedades antioxidantes y que, consumido habitualmente en la dieta
contribuye a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, en especial el de
próstata, pero también de páncreas, pulmón y colon.
Sus apreciadas cualidades sensoriales y nutricionales hacen del tomate uno
de los alimentos más consumidos de nuestra gastronomía siendo múltiples sus
utilidades culinarias. Especialmente destaca su consumo en crudo, que
permite aprovechar todo su contenido en nutrientes, pero igualmente se
emplea en sofrito (que potencia el contenido de licopeno), hervido y en
salsas.
Consejos para tener en cuenta:
1. Rechace aquellos tomates que muestran una piel alterada y una coloración
extraña o están demasiado blandos.
2. Deben conservarse en lugar fresco y protegido de la luz, evitando
guardarlos durante un tiempo excesivo.
3. Antes de su consumo lave la piel del tomate solamente con agua fría. Esto
es aplicable en el caso de alimentos producidos orgánicamente que no
utilizan pesticidas ni abonos químicos.
4. No se debe preparar el tomate crudo o en zumo con mucha antelación, ya
que puede perder rápidamente sus propiedades nutricionales, sobre todo la
vitamina C.
5. Para su consumo en crudo, como puede ser en ensaladas, evite quitar la
piel puesto que ésta es rica en vitaminas, minerales y fibra.
6. Los tomates rojos, maduros, son excelentes para preparar salsas y sopas.
7. Para eliminar la piel de los tomates sin problemas se deben sumergir en
agua hirviendo durante un minuto. Después se pasan por agua fría y se retira
la piel cuidadosamente con ayuda de un cuchillo. Este proceso se conoce con
el nombre de escaldado.
8. El tomate, además de
consumirlo crudo tanto en ensaladas como en zumos, se puede cocinar a la
plancha, o hacerlo al horno con un poco de perejil, ajo picado por encima y
un chorrito de aceite de oliva virgen. También se suelen cocinar rellenos.
9. Si se quiere elaborar una salsa de tomate
conviene eliminar la piel, para que no le dé un toque amargo, y las pepitas,
para hacerla más fina.
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EL YACÓN:
ALIADO CONTRA LA DIABETES |
FRESCO Y SALVAJE |
El Yacón es un
tubérculo que crece en los países andinos, en donde, desde cientos de
años, se lo considera un alimento básico. En la actualidad, en buena
medida gracias a los conocimientos aportados por
científicos japoneses en relación con la agronomía del cultivo de yacón,
su composición química y sus efectos sobre la salud, se está
reivindicando este maravilloso fruto de la tierra, producido de manera
ecológica, como una magnífica alternativa para los diabéticos y personas
que siguen dietas para bajar de peso, por su bajo contenido de calorías.
El yacón es muy jugoso, se come principalmente
crudo para aprovechar sus propiedades benéficas y su sabor dulce natural,
muy parecido al de la sandía. A su vez, las hojas de la planta están siendo
usadas para preparar té porque se cree que esta infusión ayuda a controlar
la presión arterial alta.
A diferencia de otras raíces y tubérculos que almacenan sus carbohidratos en
forma de almidón, el yacón los conserva principalmente en forma de
oligofructanos, que no son metabolizados por el organismo humano y que, por
lo tanto, no aportan calorías. Adicionalmente, los oligofructanos son
reconstituyentes de la microflora intestinal y contribuyen a combatir el
estreñimiento.
Existe evidencia científica de que los oligofructanos, presentes en el yacón,
mejoran la asimilación de calcio y otros minerales, sintetizan las vitaminas
del complejo B, reducen el nivel de triglicéridos y de colesterol en la
sangre, previenen las infecciones gastrointestinales, reducen el riesgo de
desarrollar cáncer de colon y fortalecen el sistema inmunológico. Los
pobladores andinos, además, le atribuyen al yacón propiedades
antidiabéticas, de rejuvenecimiento de la piel y de alivio a problemas
gastrointestinales y renales.
“Fresco y Salvaje” ofrece yacón, exclusivamente para los clientes de otros
productos orgánicos, a $2.000 libra.
Un abrazo,
Domicilios. José Ignacio Rueda
C. Tels 2586674 –
310 2891856
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