MAGNETISMO
DESARROLLO HISTORICO
Ya desde la antigüedad se hablaba de magnetismo. Según la leyenda se conocen las propiedades del imán desde el día en que MAGNES, un pastor griego, probase su fuerza fortuitamente. Llevaba su cordero a pastar, cuando al pastar cerca de una gran roca comprobó que su cayado guarnecido de hierro se sentía atraído hacia la roca por una fuerza desconocida. Tuvo que hacer un gran esfuerzo para arrancarlo de la misma, a la cual desde entonces llamo "piedra de magnesio". Por otra parte describe la historia que hacia el año 600 a. C., Thales de Mileto, descubrió que una piedra negra proveniente de magnesia, una ciudad griega podría atraer objetivos de hierro. La llamo "ho magnetes lithos" ( la piedra magnésica ), donde deriva el nombre de magnetismo con el que actualmente se conoce este fenómeno.
Descubrió que igualmente que el frotar una varilla de ámbar, esta era capaz de traer objetos ligeros que no eran afectados por el imán. Como el ámbar en griego se denomina ¨elektrón¨, este fenómeno es conocido desde entonces como electricidad.
En efecto parece que la mayoría de las tradiciones antiguas, concretamente las chinas, indias, egipcias, árabes y hebreas, conocían el templo del imán natural, el cual se utilizaba principalmente para hacer amuletos, con la finalidad de proteger la salud a quienes lo llevaban y ahuyentar las malas influencias.
Desde esos remotos tiempos, la investigación y los avances teóricos permanecieron estancados, con la excepción de algunos pocos realizados durante el siglo XIII. Y es en el siglo XIX cuando se desata una verdadera fiebre electromagnética que se traduce en contundentes hallazgos
Experimentales ( Franklin, Volta, etc.), los cuales nos han traído al desarrollo avasallador de nuevas ciencias del conocimiento, tales como la electrostática y la electrónica.
MARCO TEORICO
Como producto de los últimos trabajos interdisciplinarios se ha posibilitado la caracterización de la estructura y el funcionamiento de muchos sistemas biológicos a nivel molecular y atómico, todo esto ayudado por el empleo de la teoría cuántica, la cual opera en los dominios del microcosmos, explicando que cuando los sistemas atómicos se vuelven más complicados aparecen muchas propiedades como temperatura, entropía y otras excitaciones colectivas que no son aplicables para un solo átomos, sino a sistemas atómicos y moleculares. Todos los sistemas biológicos se defines como sistemas abiertos, debido a que su funcionamiento solo es posible gracias al intercambio de energía y materia con el medio. Esto explica la en parte, la susceptibilidad , adaptabilidad o respuesta de los seres vivos a los distintos tipos de energía como la electromagnética.
A su ves se reconoce actualmente que los seres vivos poseen su propia configuración electromagnética, la cual les favorece para la realización de sus funciones vitales y se admite la existencia del campo magnético terrestre, agregando además que las funciones de los seres vivos son determinadas o afectadas por la presencia de los campos electromagnéticos.
Todos los campos electromagnéticos artificialmente son biológicamente activos y posiblemente perjudiciales, dependiendo fundamentalmente de la magnitud , la frecuencia, la distancia, tiempo de exposición y de las condiciones de la salud de las personas expuestas. Recientes investigaciones han logrado establecer una asociación entre la exposición a campos eléctricos de alta y baja frecuencia y ciertas patologías ( Leucemia, cáncer entre otras). Sin embargo, existe mucha contradicción al respecto y falta profundizar en los mecanismos de interacción CEM-seres vivos y en el conocimiento de las propiedades eléctricas y magnéticas de células, tejidos, órganos y como ellos responden cooperativamente a CEM.
Por lo tanto es conveniente adquirir conciencia de los riesgos potenciales que implica el uso de estos equipos y tomar las medidas necesarias para evitar efectos adversos de salud.
Entre los equipos eléctricos o electrónicos usados frecuentemente en odontología con fines de diagnostico y tratamiento, se encuentran:
-Lámparas de iluminación
-Compresores
-Lámparas de fotocurado
-Sillas con mecanismos eléctricos de ajuste
-Unidades de cirugía
-Equipos de computo
-TRIAD
Estos equipos producen campos eléctricos y magnéticos a su alrededor, los cuales se superponen a los campos generados por las instalaciones eléctricas, líneas de baja y alta tensión ubicadas en el cercanía, antenas de comunicaciones y otros equipos aledaños.
Los efectos de la persona se clasifican de acuerdo con la frecuencia, la intensidad, y el tiempo de exposición. Así por ejemplo, un campo eléctrico de alta frecuencia (como el producido por un teléfono celular, antena de radio o televisión ), tiene menor poder la penetración en los tejidos y sus efectos pueden ser de tipo térmico, mientras que los campos eléctricos de baja frecuencia ( generados por electrodoméstico, secadores de cabello, líneas de energía eléctrica y magnética), se caracteriza por producir efectos no térmicos.
Los campos eléctricos y magnéticos mencionados en este artículo están comprendidos en el riesgo de LF (baja frecuencia ), dentro de los que se encuentran los campos eléctricos de 50 a 60 Hz que son los que están en contacto permanente los seres vivos por ser las denominadas corrientes domesticas.