REVISTA DE NUTRICIÓN

 

Una Web de Engaño
La última campaña por e-mail, tendiente a crear
miedo, ataca a un endulzante artificial.


Acá hallará la forma de encontrar la verdad.
Christine Gorman, Revista Time, Personal Time/Your Health,
Vol. 153 No. 5, Febrero 8, de 1999.


¿Te enteraste de ese componente usual del shampoo que causa cáncer? ¿Y qué tal de la epidemia de ceguera que se desató entre los bebes que se ponen accidentalmente pantalla solar resistente al agua en sus ojos? Estas ficciones absurdas solíanser recursos usuales que los adolescentes utilizaban para asustar a los niños más chicos. Pero, ahora, esas exhorbitantes fábulas están apareciendo en Internet y muchos adultos las están tomando en serio.

Examiná el más reciente "susto electrónico de la salud": sobre el endulzante artificial aspartamo que se encuentra en todo desde Equal a bebidas dietéticas. Un e-mail extensamente difundido de una tal "Nancy Markle" liga el consumo de aspartamo a la enfermedad de Alzeimer, defectos de nacimiento, cáncer de cerebro, diabetes, El Síndrome de la Tormenta del Desierto (Gulf War Syndrome), lupus, esclerosis múltiple y convulsiones. Inmediatamente, la larga lista garantiza el escepticismo. Así como ningún único producto químico cura todo, ninguno, tampoco, causa todo.

En este caso y en casos similares, todo lo que todas las "Nancy Markle" del mundo tienen que hacer para fabricar un rumor sobre la salud es enviarlo a alguna red de noticias de uso común y dejar que cualquier persona, que quizás ya desconfiaba del uso de los productos artificiales, lo re-envíe a todos sus amigos y compañeros e-mail.

Cuando busqué en Altavista www.altavista.com por aspartamo. Y cerebro Y convulsiones Y esclerosis, descubrí que el mensaje de la señorita Markle es casi totalmente idéntico a un fragmento en contra del aspartamo escrito por primera vez bajo otro nombre en 1995. Sin embargo, ninguno de los alegatos tiene sustento.

Entre las denuncias más atroces están:

El aspartamo produce "toxicidad por metanol". Ni siquiera se acerca a la verdad. Cantidades rastreadas de metanol existen naturalmente en frutas y vegetales, y una cantidad mínima se libera cuando el cuerpo digiere aspartamo. Pero en un vaso de jugo de tomate hay cuatro veces más metanol que en una lata de bebida endulzada con aspartamo.