REVISTA DE NUTRICIÓN
LA INFUNDADA E INADECUADA ALARMA SOBRE EL ASPARTAMO
Traducción de la carta emitida por LA FUNDACION DE ESCLEROSIS MULTIPLE
Autor: David Squillacote, Md.; Senior Medical Advisor, Enero 12, 1999.
Antes de la aparición de Internet, la información se difundía a la Comunidad de pacientes con Esclerosis Múltiple (MS) de un modo informal, pero con una alta fidelidad.
Actualmente y en apenas minutos de la aparición de una historia o rumor, aparece como una primera preocupación ene l foro de Internet de la Fundación de Esclerosis Múltiple (MSF). Ese es justamente el caso de la reciente aparición de una alarma sobre el consumo de aspartamo (NutraSweet y otros endulzantes similares).
En un artículo escrito por Nancy Markle, que alegaba estar basado en las discusiones mantenidas en La Conferencia Mundial del Medio Ambiente, se difunde información falaz acerca del aspartamo.
No me opongo a la difusión de información aún cuando ésta sea errónea, sin embargo, la señorita Ms. Markle ha excedido los límites. La MSF me ha solicitado que revise los alegatos presentados y elabore un informe:
No existe conexión entre la MSF y la señorita Markle. La MSF no tiene conocimiento
alguno acerca de los antecedentes profesionales de la señorita Markle (no tenemos
registros al respecto) y una búsqueda en MEDLINE muestra que ella no ha efectuado ninguna
contribución al mundo de la literatura médica.
La MSF no tiene ni ha tenido conexión alguna con La Conferencia Mundial de Medio
Ambiente.
Ni MSF ni yo tenemos relación alguna con Monsanto (productor de NutraSweet). No respaldamos la información difamatoria acerca de NutraSweet hecha durante la conferencia. Tampoco avalamos formalmente o condenamos al producto.
Luego de una búsqueda sobre Aspartamo en MEDLINE encontré los siguientes datos:
Hay 377 citas sobre el aspartamo en la literatura médica mundial (en todos los idiomas)
desde el año 1966 hasta 1998.
No hay ninguna clase de información acerca de efectos nocivos de aspartamo en
esclerosis múltiple, como en lupus sistémico eritematoso y fibromialgias.
No existe evidencia de que el aspartamo cause, provoque o empeore la esclerosis
múltiple.
No hay evidencia de ninguna enfermedad provocada por aspartamo
Numerosos estudios publicados en revistas caracterizadas por su seriedad científica
muestran que el aspartamo no tiene efectos adversos en convulsiones (tanto en niños,
adultos o ratas), aumento de peso, temperatura corporal, funciones cognitivas, de
comportamiento, neuropsiquiátricas o neurofisiológicas. Tampoco hay reacciones adversas
en cerebro, intestinos, hígado, hormonas, enzimas y no hay evidencias de producción de
tumores cerebrales, cáncer, defectos de nacimiento, Parkinson, reacciones alérgicas, o
alteraciones en la presión sanguínea ni en la metabolización de hidratos de carbono o
lípidos.
Ha sido probado que el aspartamo no es en ninguna forma peligroso para los diabéticos.
Un pequeño estudio (que no ha sido repetido) encontró empeoramiento de la depresión
cuando los pacientes tomaron grandes dosis de aspartamo.
Varios pequeños estudios mostraron que algunos pacientes con migraña pueden empeorar al consumir aspartamo. Sin embargo, muchos estudios científicos no han encontrado relación entre la migraña y el consumo de aspartamo en individuos que alegaban tener dolor de cabeza al ingerir aspartamo.
Los alegatos de la señorita Markle acerca del metabolismo del aspartamo son deficientes. Sus conocimientos sobre farmacología y metabolismo son incorrectos.
El aspartamo genera la producción de pequeñas dosis de metanol, pero éstas no son
mayores que las normalmente producidas al consumir vegetales o frutas.
Hay 200 mg. de aspartamo en la mayoría de las bebidas dietéticas de 354 ml. Aún con
dosis de aspartamo mayores a 2000 mg., no se registran cambios en los niveles de metanol
en adultos normales. Estudios con voluntarios que han consumido 600 mg/hora de aspartamo
durante 8 horas no se registraron incrementos en los niveles de metanol en suero
sanguíneo. Pruebas con adultos (hombres) no demostraron efectos adversos luego de
consumir 10.000 mg de aspartamo.
Los niños que consumienron dosis equivalentemente grandes de aspartamo tampoco
registraron aumentos en los niveles de metanol en suero sanguíneo.
El metanol en sí mismo no es el problema en los "envenenamientos por
metanol". Es la formación de ácido fórmico, que se genera cuando el nivel de
metanol es muy elevado, lo que produce acidosis peligrosas y cegueras. En estudios
científicos, voluntarios tomaron 14.000 mg. de aspartamo. Aún cuando sus niveles de
metanol aumentaron, el ácido fórmico no lo hizo. Los niveles de metanol volvieron a sus
niveles normales al cabo de 8 horas.
Cuando las bebidas que contienen aspartamo están expuestas a altas temperaturas, el
aspartamo puede degradarse y formar pequeñas cantidades de metanol.
La Dicetopiperazina (DKP) es otro producto, resultado de ciertas reacciones secundarias
del aspartamo. No ha sido demostrado que dicho producto sea cancerígeno.
No hay conexión entre el aspartamo y el Síndrome de la Tormenta del Desierto.
La señorita Markle cita el trabajo del Dr. H. J. Roberts. No sé si lo hace con o sin el conocimiento de dicho doctor. El doctor es un psiquiatra australiano que tiene 77 trabajos en MEDLINE. Es un prestigioso escritor de cartas y la mayoría de sus publicaciones son cartas a editores. Además, ha publicado una serie de revisiones de casos en publicaciones de segunda o tercera categoría así como algunos artículos acerca de problemas de coagulación y complicaciones diabéticas. Sin embargo, él no ha producido ninguna investigación original, que yo haya podido encontrar acerca del aspartamo.
En conclusión, esta serie de alegatos hechos por la señorita Markle carecen de fundamento o respaldo científico. Estos son drásticamente imprecisos y escandalosamente mal informantes. No he encontrado ninguna clase de información que respalde o justifique una alarma acerca del aspartamo. No obstante y basándome en un solo estudio, recomendaría a aquellos pacientes que están siendo tratados por problemas de depresión que informen a sus psiquiatras si están consumiendo aspartamo. Así mismo, las personas que tienen una reacción adversa al aspartamo documentada deberían tratar de suprimir su consumo. No hay conexión entre MSF y lo escrito por la señorita Markle.